La Copa Mundial de Fútbol es una fiesta para todos, pero se vive de manera distinta según la capacidad de gasto de cada persona. Desde quienes ven los partidos en casa o en tiendas de barrio hasta los que viajan a verlos en vivo, el consumo se adapta a diferentes presupuestos.
Perfil de bajo gasto: el casero o austero
Este perfil disfruta el Mundial en ambientes familiares, principalmente en casa o en tiendas de barrio, donde se reúne con amigos, toma algunas cervezas y regresa a casa. Prefiere comprar la camisa réplica de la selección, que puede ser hasta cinco veces más económica que la original. Según estimaciones, este consumidor gasta entre $200.000 y $300.000 durante la primera fase del campeonato, consumiendo cerveza y snacks preparados o compartiendo comidas caseras.
Perfil de gasto medio: el fanático
Este perfil se arriesga un poco más: adquiere el álbum de figuritas (aunque quizá no lo complete) y cada partido es una excusa para salir con amigos a restaurantes o gastrobares, con un ticket promedio de $50.000 por juego. También puede quedarse en casa, pero con suscripciones para ver todos los partidos y comida a domicilio. Su gasto durante la primera fase del Mundial oscila entre $700.000 y $1 millón.
Perfil premium: el que no escatima
Este consumidor de alta capacidad de gasto invierte sin límites: cambia televisores, equipos de sonido y muebles para adecuar su hogar, o acude a restaurantes exclusivos con ticket de acceso. Si su pasión lo lleva a viajar, asiste a los partidos en vivo. Compra la camiseta original, completa el álbum y lo guarda junto a los de mundiales pasados. Su gasto promedio supera los $8 millones durante la temporada mundialista.
Preparación del mercado: bares y restaurantes
Camilo Ospina Guzmán, presidente de Asobares, afirmó que los 3.500 afiliados vienen preparándose desde hace meses para atender la demanda. “Muchos de ellos, a través de aliados nuestros, actualizaron todo el tema de pantallas, de televisión, actualizaron a Qled, a tecnologías de mucha mayor resolución, pantallas gigantes, mejoras en el sonido”, dijo Ospina. Los menús se reconfiguraron con combos para grupos grandes, y las reservas en grupo se disparan.
Impacto en ventas
Durante la temporada mundialista, los establecimientos registran incrementos en ventas entre 30% y 60%, debido a la extensión de la permanencia: de 60 minutos promedio sin Mundial a más de 120 minutos con Mundial, tiempo en que se piden productos de alta rentabilidad como bebidas y comida en formato picking. En la fase de grupos, la facturación promedio de un bar, tienda o restaurante puede crecer hasta en 45%.
Categorías más beneficiadas
Según datos de NielsenIQ, las bebidas alcohólicas crecen un 20,3% durante los Mundiales. La cerveza lidera con un aumento del 35%, seguida del whisky (11,9%), el aguardiente (8,3%), el ron (3,9%) y el vodka (0,9%).



