Los terremotos consecutivos ocurridos el 24 de junio de 2026 en Venezuela elevaron la relevancia de sectores colombianos como salud, construcción, infraestructura, empaques, aseo y equipos eléctricos dentro de las oportunidades de exportación hacia ese país, según un informe de la Dirección de Asuntos Económicos de Analdex.
El documento advierte que la emergencia cambia la lectura estratégica de algunos bienes por su relación con la recuperación física, sanitaria y logística.
Potencial de exportación identificado
El análisis parte de un cruce entre la demanda importadora venezolana y la oferta exportable colombiana en 2025. Bajo esa metodología, se identificaron 99 subpartidas comunes que representaron importaciones venezolanas por US$5.130,9 millones y exportaciones colombianas por US$7.577,5 millones. El potencial simple agregado ascendió a US$2.842 millones, aunque el informe aclara que se trata de una “medición de coincidencia comercial” y no de una estimación automática de ventas.
Cambio de prioridades tras los sismos
El documento señala que la coyuntura posterior a los movimientos telúricos elevó las necesidades asociadas a atención médica, bienes esenciales, agua y saneamiento, infraestructura, vivienda, dotación del hogar y equipos para reconstrucción. Esa situación no reemplaza el análisis comercial de base, pero sí modifica la prioridad de sectores que pueden responder a necesidades inmediatas.
En las conclusiones, Analdex plantea que, en condiciones ordinarias, agroalimentos, vehículos, maquinaria y químicos explican buena parte del potencial agregado. Sin embargo, tras los terremotos, salud, construcción, infraestructura, empaques, aseo y equipos eléctricos ganan relevancia relativa por su vínculo con la atención de emergencia, la estabilización de hogares, la continuidad de servicios básicos y la reconstrucción.
Salud e insumos médicos: relevancia estratégica
El sector de salud, farmacéuticos e insumos médicos contiene solo cuatro productos dentro del cruce, pero el informe lo califica como de elevada relevancia estratégica. Su potencial simple alcanza US$263,7 millones, con importaciones venezolanas por US$275,7 millones y exportaciones colombianas por US$436,3 millones.
Este grupo está explicado por medicamentos en general, medicamentos que contienen antibióticos, instrumentos y aparatos médicos, y productos de higiene esencial como pañales y toallas sanitarias. Según el informe, la emergencia aumenta la necesidad de bienes relacionados con atención médica, manejo de lesiones, prevención de enfermedades, higiene y continuidad hospitalaria.
El documento añade que la oferta colombiana en salud debería concentrarse en productos con capacidad de entrega rápida, trazabilidad y cumplimiento de registros sanitarios. Estos bienes tienen un papel particularmente sensible porque la emergencia puede presionar la capacidad hospitalaria y elevar riesgos asociados al hacinamiento, la falta de agua segura y el deterioro del saneamiento básico.
Construcción, infraestructura y equipos para reconstrucción
El bloque de construcción, infraestructura y dotación del hogar registra un potencial simple de US$197,7 millones, con importaciones venezolanas por US$210,1 millones y exportaciones colombianas por US$309,5 millones. Allí aparecen estructuras y partes de hierro o acero, tubos, elementos estructurales plásticos, muebles metálicos y de madera, aparatos sanitarios, cascos de seguridad, electrodos y adhesivos.
Analdex señala que, aunque la mayoría de estos productos se clasifica con prioridad media, la coyuntura posterior a los terremotos incrementa su importancia. La reconstrucción requiere bienes para estabilización, reparación, adecuación de viviendas, dotación temporal y reposición de infraestructura básica.
El informe también vincula esta oportunidad con bienes complementarios como grifería, conductores eléctricos, transformadores, tableros, bombas, generadores, pinturas, adhesivos y dotación del hogar. Esa lectura permite pensar en paquetes de abastecimiento orientados a reparación de viviendas, reposición de redes, adecuación de espacios temporales y recuperación de servicios esenciales.
Aun así, el documento advierte que aprovechar estas oportunidades exige revisar condiciones de pago, logística fronteriza, permisos sanitarios y técnicos, requisitos de origen, disponibilidad de divisas y eventuales restricciones asociadas a sanciones o cumplimiento financiero. Por eso, el potencial identificado debe servir como base para una agenda sectorial y empresarial, no como una proyección automática de ventas.



