Vida adulta en Colombia: presiones económicas y nuevos hábitos de consumo
Vida adulta en Colombia: presiones y nuevos hábitos

Ser adulto hoy en Colombia implica mucho más que cumplir con responsabilidades laborales o familiares. Supone adaptarse a un ritmo cada vez más exigente, donde la productividad, la gestión del tiempo y la energía diaria se han convertido en factores determinantes para sostener la vida cotidiana.

A este panorama se suma una presión económica creciente. En 2024, los hogares colombianos destinaron el 38,30% de sus ingresos a alimentos, con un gasto promedio mensual de $890.342, según la ANDI. Una cifra que refleja cómo el presupuesto familiar está cada vez más comprometido en necesidades básicas.

Más costos, más exigencia: el consumo también cambia

El contexto económico no solo afecta el bolsillo, también transforma la forma en que se toman decisiones de consumo. El aumento del salario mínimo en cerca del 23% en los últimos años ha venido acompañado de incrementos en rubros esenciales como alimentos, transporte, arriendo y servicios.

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En este escenario, los colombianos han comenzado a priorizar productos que ofrezcan algo más que funcionalidad básica: buscan valor, rendimiento y soluciones que se ajusten a su rutina diaria sin generar un impacto excesivo en el presupuesto. La energía, en este nuevo contexto, deja de ser un atributo aspiracional y se convierte en una necesidad concreta para sostener el ritmo de la vida adulta.

En respuesta a este cambio en los hábitos de consumo, NatuMalta evoluciona su propuesta de valor con una estrategia enfocada en dos frentes clave: más energía para el día a día y una alternativa accesible para el bolsillo de los consumidores.

NatuMalta se reinventa

La marca presenta una nueva campaña e imagen renovada que busca posicionarse en un territorio poco explorado dentro de la categoría de maltas: el de una bebida pensada para adultos activos, que requieren rendimiento constante a lo largo del día. Este giro estratégico busca transformar la percepción tradicional de la malta, históricamente asociada al consumo infantil o recreativo, para convertirla en una opción relevante dentro de la rutina adulta.

“Nuestro objetivo es reinventar la categoría de las maltas en Colombia. Queremos que deje de verse como una bebida infantil y se entienda como una opción funcional para los adultos, que necesitan más energía para responder a su rutina diaria y a sus retos”, afirmó Juan Soler, vicepresidente de mercadeo de Central Cervecera. Según el directivo, la transformación busca llevar la malta a un territorio más relevante para los consumidores que crecieron con la marca, pero que hoy demandan soluciones alineadas con su estilo de vida actual.

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