Interés limitado en cobrar en criptomonedas
Alrededor del 6% de los trabajadores en España estaría interesado en recibir parte de su sueldo en criptomonedas, según el estudio Remote Payroll Report. Esta tendencia, impulsada por gigantes como Coinbase, Kraken, Binance, Crypto.com y X (antes Twitter), aún no se consolida en el país. Jorge Herraiz, director talent solutions de Aon, afirma que no tiene constancia de ningún cliente que pague con criptomonedas entre más de 1.000 participantes en la base de datos de España.
Volatilidad y fiscalidad: los principales obstáculos
La volatilidad de las criptomonedas complica su inclusión en paquetes retributivos. Un empleado que recibe su sueldo en bitcoins un lunes podría perder un 10% o 20% de su poder adquisitivo para el viernes debido a correcciones del mercado. Además, el empleado debe calcular ganancias o pérdidas patrimoniales cada vez que convierte sus criptos a euros, generando una pesadilla contable. Carlos de la Torre, socio de laboral de Andersen, recuerda que el artículo 29.4 del Estatuto de Trabajadores exige que el salario se pague en moneda de curso legal, aunque las partes podrían acordar hasta un 30% en criptos como salario en especie, siempre que se convierta a euros.
Atracción de talento: solo para un nicho
Maribel Rodríguez, socia fundadora de Direactivas, asegura que las criptomonedas solo atraen a un nicho muy concreto: profesionales globales, criptonativos o con movilidad internacional. La estabilidad pesa más que la innovación retributiva. Javier Pérez-Navarro, director de Peoplematters, añade que podría ser eficiente en países con economías inestables o alta inflación, pero en la mayoría de los casos el coste e implicaciones legales superan el valor real de atracción.
La nómina en criptomonedas: complejidad administrativa
El valor de los criptoactivos debe convertirse a euros en el momento de la liquidación para calcular nómina, retenciones y cotizaciones. Herraiz advierte que esto añade una capa adicional de dificultad para los equipos de administración de personal. De la Torre coincide en que el pago en la nómina aparecería en euros, y las cotizaciones se calcularían sobre ese valor. Theodorou explica que en la mayoría de las jurisdicciones los pagos en criptomonedas se consideran una prestación en especie.
Reversibilidad y transparencia
Los expertos recomiendan incluir cláusulas de reversibilidad para que el empleado pueda volver al cobro en euros ante cambios personales como una hipoteca o un gasto inesperado. Herraiz considera que esta cláusula debería ser una condición básica en cualquier implantación seria. Theodorou subraya que la modalidad debe ser voluntaria y transparente, garantizando el valor íntegro de la nómina.
Riesgo: lo asume el empleado
Pérez-Navarro señala que el riesgo lo asume el empleado al aceptar el activo, lo que podría generar fricciones si el mercado cae. Propone fijar el valor de referencia en la divisa local el día del devengo y realizar la conversión inmediata. Herraiz recuerda que la parte fija del salario existe para garantizar seguridad económica, por lo que la exposición a la volatilidad debería limitarse a una parte voluntaria y compatible con el límite legal del 30% para retribución en especie.



