El mercado de deuda pública colombiana refleja creciente preocupación por el deterioro fiscal
El deterioro fiscal de Colombia está generando un impacto cada vez más costoso en el mercado de deuda pública, donde los inversionistas exigen mayores retornos ante la percepción de riesgos en las finanzas del país. A pesar de las reiteradas afirmaciones del Ministerio de Hacienda sobre el control de la situación, el mercado local de TES muestra desvalorizaciones generalizadas y un aumento sostenido en las tasas de interés exigidas.
Desvalorización generalizada en los TES
Según el equipo de Investigaciones Bancolombia, la curva de los TES a tasa fija presentó una notoria desvalorización a lo largo de toda su estructura durante las primeras semanas de 2026. Entre el 23 de enero y el 20 de febrero, las tasas aumentaron en promedio 84 puntos básicos, un movimiento que abarcó tanto los vencimientos cortos como los medios y largos.
"Las tasas de la parte corta (1-4 años) avanzaron 82 puntos básicos, mientras que las del tramo medio (6-9 años) y del extremo largo (>10 años) aumentaron 85 puntos básicos en ambos casos", destacaron los analistas. Este comportamiento simultáneo en todos los plazos indica que el cambio en las condiciones financieras no responde a factores aislados, sino a preocupaciones estructurales.
Factores que presionan las tasas
El aumento de las tasas se explica principalmente por tres factores clave:
- El incremento de 100 puntos básicos en la Tasa de Política Monetaria por parte del Banco de la República en enero
- El aumento de las expectativas de inflación anual, que se prevé alcance cerca del 6,4% al cierre de 2026
- Las más recientes emisiones de TES por parte del Gobierno, que han añadido presión a la situación fiscal
La inflación anual ha detenido su proceso de convergencia hacia el rango de tolerancia establecido por el Banco de la República y comenzó a acelerarse nuevamente, en parte como respuesta al incremento del salario mínimo vigente para este año.
Gasto público en aumento acelerado
La dinámica del gasto público observada al inicio del año agrega más presión al escenario fiscal. En enero de 2026, el Gobierno Nacional ejecutó compromisos por $92,3 billones, cifra que representa un incremento del 41,4% frente al mismo mes del año anterior.
Esta ejecución equivale al 16,9% del presupuesto anual en apenas el primer mes del calendario fiscal. "El aumento en la ejecución estuvo asociado al crecimiento del número de contratos públicos firmados antes de la entrada en vigor de la restricción de la Ley de Garantías", explicaron los analistas.
La Contraloría General reportó la firma de más de 521.000 contratos por $32,9 billones, lo que implicó aumentos tanto en cantidad como en monto frente a periodos comparables anteriores.
Cambios en la estructura de demanda
La estructura de demanda por TES también mostró cambios relevantes durante enero. El Ministerio de Hacienda se posicionó como el mayor comprador en el mercado secundario, mientras que los bancos comerciales se convirtieron en los principales vendedores netos de estos títulos.
Las Administradoras de Fondos de Pensiones continúan siendo los mayores tenedores, con una participación cercana al 28,7% del total de bonos en circulación. El saldo total de TES ascendió a $727,1 billones, un incremento de 4,4 billones frente a diciembre, que muestra la continuidad del proceso de financiamiento del Gobierno.
Perspectivas negativas para los próximos meses
Las expectativas del mercado apuntan a que esta tendencia podría continuar en los próximos meses. La Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo reveló que los analistas deterioraron sus previsiones para las tasas de la deuda pública a tres meses, ubicando el rango con mayor concentración de respuestas para los TES 2032 entre 13,0% y 13,5%.
Estas proyecciones representan aproximadamente un punto porcentual por encima de lo esperado semanas atrás, lo que se puede interpretar como una señal de continuidad en las desvalorizaciones recientes.
"El spread de la prima de riesgo para Colombia frente a sus pares regionales se ha deteriorado y permanece muy por encima del promedio de América Latina. Las preocupaciones sobre el futuro de las finanzas públicas seguirán siendo relevantes", indicaron desde Investigaciones Bancolombia.
Contexto internacional incierto
A este entorno local se suma un contexto internacional más incierto, caracterizado por una curva de rendimientos de los Tesoros de Estados Unidos que experimentó un movimiento tipo "bull steepener", asociado a cambios en las expectativas sobre inflación y política monetaria.
Los índices de volatilidad financiera aumentaron, reflejando un panorama global menos predecible para los mercados financieros. Estos factores configuran un escenario en el que el costo del endeudamiento soberano empieza a reflejar no solo las condiciones monetarias globales, sino también la percepción sobre la trayectoria fiscal interna.
Aunque el acceso al financiamiento se mantiene abierto, el mercado parece estar incorporando una prima adicional ante los riesgos identificados, lo que eleva progresivamente las tasas exigidas al país.
Convergencia de factores preocupantes
El desempeño reciente de los TES sugiere que la deuda pública colombiana atraviesa una fase de ajuste en la que convergen múltiples factores:
- Inflación persistente que supera las expectativas
- Política monetaria restrictiva del Banco de la República
- Mayores necesidades fiscales del Gobierno Nacional
- Gasto público en acelerado crecimiento
El comportamiento del mercado de deuda se convierte así en un termómetro adelantado de las expectativas económicas, señalando que las preocupaciones sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas mantienen un balance negativo en las perspectivas para la curva de TES.
Mientras tanto, el deterioro del riesgo soberano y las persistentes inquietudes sobre el manejo fiscal continúan influyendo en las decisiones de los inversionistas, quienes exigen mayores retornos para absorber la oferta de deuda en un contexto percibido como más exigente.