La fortaleza del peso colombiano frente al dólar está generando un efecto mixto sobre la economía: los hogares aumentan sus compras de bienes, pero la industria nacional no logra capitalizar ese mayor consumo porque una parte creciente de la demanda se dirige hacia productos importados, según un análisis de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
Recuperación manufacturera débil frente al comercio
El informe señala que, entre enero y abril de 2026, la actividad económica del país creció 2,4% frente al mismo periodo de 2025, mientras la manufactura avanzó apenas 1,7%. En contraste, el comercio acumuló un crecimiento de 12,1%, una diferencia que, según el banco, evidencia que el mayor consumo de los hogares no se está traduciendo en un impulso similar para la producción industrial colombiana.
La apreciación del peso frente al dólar, que llevó a la moneda colombiana a cerrar junio como la de mejor desempeño a nivel global, ha reducido la competitividad de los bienes producidos en el país frente a los fabricados en el exterior. El documento explica que este fenómeno ha incentivado una mayor preferencia por bienes importados.
Ventas de importados disparadas, producción local estancada
Las cifras recopiladas por el Banco de Bogotá reflejan ese contraste: las ventas de equipos de sonido y video crecieron 42%, las de productos electrónicos aumentaron 31% y las de electrodomésticos avanzaron 20%. Sin embargo, la producción local de equipos de sonido y video cayó 7%, la de electrodomésticos retrocedió 5%, mientras que vestuario y calzado apenas registraron incrementos de 0,8% y 1,8%, respectivamente.
El informe destaca que el comercio registra aumentos importantes en la venta de productos como electrodomésticos, equipos de sonido y video, artículos electrónicos, calzado y vestuario, mientras la producción nacional muestra crecimientos marginales o caídas durante el mismo periodo.
Recuperación industrial concentrada en pocos sectores
Aunque la manufactura mantiene una tendencia positiva, la recuperación continúa siendo limitada y depende de actividades muy específicas. El Banco de Bogotá identifica como principal soporte a la fabricación de equipos de transporte, segmento que acumula un crecimiento de 29% en lo corrido del año y explica cerca de una cuarta parte del avance total de la industria manufacturera.
Una parte importante de ese dinamismo está asociada a la construcción del Regiotram de Occidente, proyecto que alcanzó un avance cercano a 40% al cierre de junio y cuya ejecución continuará impulsando la industria y construcción durante lo que resta de 2026, teniendo en cuenta que su entrada en operación está prevista para el próximo año.
Sin embargo, ese mejor desempeño no logra extenderse al conjunto de la actividad manufacturera. El estudio señala que cerca de la mitad de los 39 subsectores industriales registra contracciones frente al mismo periodo de 2025, lo que evidencia que la recuperación aún no es generalizada.
Actividades con mayores retrocesos
Entre las actividades con mayores retrocesos aparecen la fabricación de productos de caucho, la elaboración de cacao y chocolate, la producción de sustancias químicas y la trilla de café, todas con caídas de doble dígito durante los primeros cuatro meses del año. En contraste, sectores como vehículos, azúcar, bebidas, alimentos para animales y refinación de petróleo mantienen resultados positivos y compensan parcialmente el desempeño del resto de la industria.
Para Investigaciones Económicas, este comportamiento confirma que la recuperación manufacturera enfrenta obstáculos importantes. En su perspectiva, “pese a la mayor demanda de bienes por parte de los hogares a inicios de año, la recuperación de la industria ha sido débil y concentrada en sectores específicos, lo que evidencia fragilidades en la dinámica del sector”.
Desafío cambiario y expectativas de inversión
El informe concluye que “la tasa de cambio seguirá siendo un desafío para la industria, mientras que la reactivación de la inversión podría jugar a favor”. La evolución del dólar seguirá siendo una variable determinante para la manufactura colombiana, según el banco.



