La Reserva Federal de Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Según un análisis de Anif, el banco central estadounidense tiene cada vez menos margen para mover las tasas de interés, debido a que la inflación volvió a acelerarse por el impacto del conflicto con Irán, mientras aparecen señales de debilitamiento en algunos indicadores del mercado laboral y del crecimiento económico.
Inflación repunta al 4,2% por choque energético
El factor que más ha complicado el panorama para la Fed es el repunte de la inflación. En mayo de 2026, la variación anual de precios alcanzó el 4,2%, su nivel más alto desde abril de 2023. De acuerdo con Anif, el principal responsable fue el componente energético: los precios de la energía aumentaron 23,5% frente al mismo periodo del año anterior, como consecuencia del conflicto con Irán que alteró el suministro global y presionó al alza los precios del petróleo y la gasolina.
El resultado es una inflación que volvió a superar el umbral del 4%, algo que no ocurría desde hace tres años. Para la Reserva Federal, esta situación reduce significativamente la posibilidad de retomar el ciclo de recortes que el mercado esperaba meses atrás.
Empleo muestra resistencia, pero aparecen grietas
La otra cara de la historia está en el mercado laboral. A primera vista, los datos continúan mostrando una economía resistente. La tasa de desempleo se ubicó en 4,3% en mayo y completó tres meses consecutivos en ese nivel. Además, durante ese mes se crearon 172.000 nuevos empleos, una cifra que superó ampliamente los cerca de 85.000 puestos que esperaba el mercado.
Sin embargo, Anif advierte que detrás de esos números empiezan a aparecer señales de deterioro. El desempleo de larga duración aumentó en 524.000 personas durante el último año y ya representa el 27,5% del total de desempleados. A esto se suma que los salarios crecieron 3,4% anual, un ritmo inferior al de la inflación. En términos prácticos, esto significa que los ingresos están perdiendo capacidad de compra frente al aumento del costo de vida.
Fed mantiene tasas sin cambios por cuarta reunión consecutiva
En este contexto, la Reserva Federal optó por mantener sin cambios el rango de su tasa de interés entre 3,50% y 3,75% por cuarta reunión consecutiva. La decisión fue unánime y reflejó la dificultad que enfrenta la entidad para inclinarse hacia uno u otro lado. Mientras la inflación sigue siendo elevada, la Fed también observa una economía que comienza a mostrar señales de desaceleración.
El informe destaca además que nueve de los 18 miembros de la autoridad monetaria prevén al menos un incremento de tasas antes de finalizar el año y que seis anticipan incluso dos aumentos. Paralelamente, la entidad redujo su expectativa de crecimiento económico para Estados Unidos a 2,2%.
Acuerdo con Irán podría aliviar presiones inflacionarias
Pese a este panorama, Anif identifica un elemento que podría cambiar la historia durante los próximos meses. El reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán ya comenzó a reflejarse en una caída de los precios del petróleo, lo que podría aliviar parte de las presiones inflacionarias que hoy condicionan las decisiones de la Fed. Sin embargo, la posibilidad de que el banco central recupere margen para reducir las tasas dependerá de que esa tregua se consolide y de que el descenso de los precios de la energía logre trasladarse de forma efectiva a la inflación.
Un dilema entre dos fuerzas opuestas
Por ahora, la Reserva Federal permanece atrapada entre dos fuerzas opuestas: una inflación que volvió a ganar fuerza y una economía que empieza a mostrar signos de enfriamiento. Esa combinación explica por qué el margen de maniobra del banco central más importante del mundo es hoy más reducido que hace apenas unos meses.



