La migración hacia Estados Unidos seguiría en niveles débiles y podría tener efectos directos sobre la fuerza laboral, el crecimiento económico y la formación de talento en ese país, según un informe de Oxford Economics. La firma mantuvo su previsión de migración neta en 160.000 personas por año, una cifra muy inferior al promedio previo a la pandemia de 1,1 millones anuales, pero advirtió que los riesgos ya no parecen tan inclinados hacia nuevas caídas.
Migración neta muy por debajo del nivel prepandemia
El dato central del informe es que la migración neta hacia Estados Unidos avanzaría a un ritmo anualizado de 160.000 personas, muy por debajo del promedio de 1,1 millones por año registrado antes de la pandemia. La estimación también está por debajo de los cálculos de la Congressional Budget Office, que proyecta 831.000 personas anuales entre 2026 y 2030, y del Census Bureau, que prevé un promedio de 321.000 hasta 2028.
Oxford Economics señala que, aunque su pronóstico se mantiene prácticamente sin cambios, el balance de riesgos empieza a moverse. Los analistas indicaron que "nuestra previsión de que la migración neta sea de 160.000 personas al año se mantiene prácticamente sin cambios, pero el balance de riesgos ya no parece estar tan inclinado a la baja como antes", lo que sugiere que la migración seguiría débil, pero podría estar apareciendo un piso tras los ajustes recientes.
Política migratoria restrictiva y leve aumento de ingresos no autorizados
El reporte explica que la política migratoria de Estados Unidos continúa siendo altamente restrictiva, especialmente frente a la migración no autorizada. Sin embargo, los ingresos de migrantes indocumentados han aumentado levemente durante los últimos seis meses, en un movimiento que estaría asociado con un mayor uso del parole en puertos oficiales de entrada. Esta figura permite a no ciudadanos entrar y residir temporalmente en el país sin una admisión formal, por lo general bajo razones humanitarias.
Según Oxford Economics, los funcionarios en puertos de entrada estarían ejerciendo más discreción en el uso de esa autoridad. El informe menciona que nacionales de India, China y Brasil que llegaron sin los documentos necesarios han recibido parole en las tasas más altas. La entidad plantea que esto podría responder tanto a decisiones locales de los oficiales como a consideraciones diplomáticas frente a países de importancia geopolítica.
Deportaciones enfrentan límites operativos pese a aumento de agentes
El otro lado del balance está en las salidas de migrantes no autorizados. Según el documento, las deportaciones promedian alrededor de 1.200 por día, apenas por encima del promedio de 1.060 diarias durante los dos mandatos de Barack Obama. Aunque la Casa Blanca reforzó la aplicación de la ley migratoria al interior del país tras el inicio del segundo mandato de Donald Trump, el informe advierte que hay señales de límites operativos.
Oxford Economics señala que, tras un aumento de financiación bajo la One Big Beautiful Bill Act en julio de 2025, la fuerza laboral de ICE pasó de cerca de 20.000 personas a más de 30.000 hacia enero. Además, el Departamento de Seguridad Nacional redujo de forma significativa el periodo de entrenamiento de los agentes. Aun así, las detenciones registradas por ICE se mantienen cerca del ritmo previo a esa ley.
Para la firma, esa diferencia muestra que el principal cuello de botella no estaría en la cantidad de personal, sino en la capacidad de detención. El informe plantea que "pese al aumento del personal federal encargado de hacer cumplir la ley migratoria, el número de personas indocumentadas bajo custodia parece haber tocado techo", lo cual deja claro que más agentes no necesariamente se traducen en más detenciones si no hay espacio suficiente para procesar y mantener a los migrantes detenidos.
El documento agrega que ampliar la capacidad de los centros de detención no será sencillo. Los planes para transformar bodegas industriales en centros de detención fueron puestos en pausa y la oposición estatal y local podría limitar la velocidad y escala de nueva infraestructura. Según el análisis, estas instalaciones también generan presión sobre la infraestructura pública de las comunidades donde se ubican.
Aun con ese techo operativo, las salidas de migrantes no autorizados siguieron aumentando hasta el primer trimestre. La razón principal está en las órdenes de deportación emitidas por cortes migratorias contra personas no detenidas, que avanzan al ritmo más alto registrado. También vienen aumentando las salidas voluntarias, aunque de manera más moderada.
Menos migración cambia la lectura del empleo en EE. UU.
El impacto económico más relevante aparece en el mercado laboral. El equipo de expertos advierte que la combinación de una política migratoria restrictiva y el envejecimiento de la población nativa mantendría la fuerza laboral de Estados Unidos prácticamente plana. Esto significa que el número de empleos que la economía necesita crear para mantener estable la tasa de desempleo estaría cerca de cero.
Esta lectura puede modificar la forma en que se interpretan los próximos reportes de empleo en Estados Unidos, ya que en un escenario de baja expansión de la fuerza laboral, una creación de puestos más moderada no necesariamente tendría la misma lectura que en otros ciclos económicos. El punto de fondo es que el crecimiento dependería menos de la llegada de nuevos trabajadores y más de la capacidad de producir más con la fuerza laboral disponible.
Formación de talento como señal de alerta
La formación de talento también aparece como una señal de alerta. Las restricciones a la migración legal, incluyendo una nueva tarifa para visas H-1B y la suspensión del procesamiento de visas para nacionales de 75 países, explicaron revisiones previas a la baja en el pronóstico. Aunque aún no hay suficiente información para medir todo su impacto, la emisión de visas para trabajadores temporales, estudiantes extranjeros y nuevos residentes permanentes venía desacelerándose.
Hacia adelante, el informe plantea varios puntos a vigilar: la capacidad de detención de ICE, las decisiones judiciales sobre la tarifa H-1B, los datos de parole del segundo trimestre, la emisión de visas estudiantiles entre mayo y agosto y posibles señales de escasez laboral en sectores con alta presencia de inmigrantes, como construcción, ocio y hospitalidad, atención médica domiciliaria y agricultura.



