El Banco de Occidente registró una utilidad neta de $66.095 millones durante el primer trimestre de 2026, lo que representa una disminución significativa frente a los $147.321 millones obtenidos en el mismo período del año anterior. La caída se atribuye principalmente al incremento en los gastos operativos, la aplicación del impuesto al patrimonio a las entidades financieras y pérdidas no recurrentes derivadas de la valorización de instrumentos financieros.
Resultados operativos y ebitda
El ebitda consolidado ajustado alcanzó los $552.340 millones, impulsado por los dividendos recibidos de empresas asociadas y joint ventures. Sin embargo, los segmentos controlados experimentaron una disminución interanual del 18%, debido a la alta hidrología que afectó algunas operaciones, menores ingresos en la distribución de servicios financieros y costos no recurrentes en la valorización de activos.
Cartera de créditos y provisiones
El banco reportó una provisión para deterioro de cartera de $2,1 billones, ligeramente inferior a los $2,2 billones registrados en diciembre de 2025. Esta evolución refleja la estabilidad de la calidad crediticia y la gestión activa sobre los créditos comerciales y de consumo. La cartera de créditos neta cerró en $54,8 billones, con una participación importante de los sectores de servicios y comercio. A pesar de la volatilidad del mercado, la cartera mostró un desempeño estable, con castigos netos sobre cartera promedio contenidos y niveles de mora dentro de lo proyectado.
El patrimonio consolidado se situó en $5,9 billones, compuesto por $5,3 billones en utilidades retenidas y otros resultados integrales negativos por $170.084 millones, principalmente por ajustes de valorización de inversiones y diferencias de conversión de operaciones en el exterior.
Liquidez, solvencia y desempeño por segmento
El banco informó que los activos líquidos superan ampliamente los requerimientos regulatorios, con un promedio trimestral de $11,2 billones frente a necesidades de $7,3 billones, lo que representa una cobertura del 143,1%, superior al mínimo exigido del 120% y al límite legal del 100%. El coeficiente de fondeo estable neto (CFEN) se ubicó en 107,75%, asegurando la liquidez necesaria para cumplir con las operaciones de corto plazo.
En términos de solvencia, el patrimonio técnico consolidado alcanzó $6,2 billones, con una relación de solvencia total de 12,55%, cumpliendo con los estándares de la Superintendencia Financiera. Estos indicadores permiten mantener la confianza de inversionistas y clientes, incluso en un entorno económico desafiante.
Desempeño por segmento
Por segmentos, el ingreso neto por intereses en Colombia fue de $1,7 billones, mientras que otros ingresos por servicios y comisiones consolidaron $6,3 billones a nivel de grupo. La utilidad atribuible a intereses controlantes fue de $64.648 millones, con un aporte adicional de intereses no controlantes por $1.447 millones. Los resultados integrales negativos sumaron $11.430 millones, derivados de ajustes por valorización de instrumentos financieros y diferencias de cambio.
Perspectiva y gestión estratégica
Banco de Occidente aseguró que, pese a la caída de la utilidad neta consolidada, la institución mantiene una estructura financiera sólida, con capital y liquidez adecuados y mecanismos de gestión de riesgos activos. La diversificación de ingresos, junto con coberturas financieras estratégicas, permite sostener la estabilidad operativa frente a la volatilidad de las tasas de interés y el tipo de cambio.
El banco destacó que continuará fortaleciendo la cartera de créditos, manteniendo la calidad del portafolio y optimizando la eficiencia operativa. Se espera que estas medidas, junto con la gestión de provisiones, estabilicen la utilidad en los próximos trimestres, mientras se consolida el desempeño de sus subsidiarias y filiales.
En conclusión, el Banco de Occidente reporta un primer trimestre de 2026 con utilidades de $66.095 millones, manteniendo altos niveles de liquidez y solvencia, así como un enfoque prudente en riesgos y cartera crediticia. Aunque la utilidad consolidada se redujo frente al año anterior, la entidad demuestra capacidad de generar valor sostenible para accionistas y clientes, asegurando estabilidad financiera y operativa en un entorno económico desafiante.



