Biomax y Primax, dos de las mayores comercializadoras de combustibles en Colombia, anunciaron este jueves su fusión, dando origen a la red de estaciones de servicio más grande del país. La nueva compañía contará con más de 900 puntos de venta, lo que representa aproximadamente el 25% del mercado nacional de combustibles líquidos.
Detalles de la fusión
La operación, que aún está sujeta a la aprobación de las autoridades de competencia, implica la integración de las operaciones de ambas empresas en una sola sociedad. Según el comunicado conjunto, la fusión busca generar eficiencias operativas, optimizar la cadena de suministro y ofrecer mejores precios y servicios a los consumidores. "Esta unión nos permitirá ser más competitivos y eficientes, manteniendo nuestro compromiso con la calidad y la innovación", afirmó Juan Carlos Rodríguez, presidente de Biomax.
Impacto en el mercado
Con esta fusión, la nueva compañía superará a sus competidores directos como Terpel y ExxonMobil, consolidándose como el líder del sector. Los analistas estiman que la integración podría generar una reducción de costos operativos de hasta un 15%, lo que se traduciría en precios más competitivos para los conductores colombianos. Sin embargo, algunos expertos advierten sobre posibles efectos en la concentración del mercado. "Es una jugada estratégica que podría presionar a los demás actores a buscar alianzas similares", comentó María Fernanda Suárez, analista del sector energético.
Antecedentes de las empresas
Biomax, fundada en 1995, opera principalmente en la región Andina y cuenta con más de 500 estaciones de servicio. Primax, por su parte, tiene presencia en 20 departamentos con cerca de 400 puntos de venta. Ambas empresas han invertido en los últimos años en modernizar sus estaciones, incluyendo la incorporación de tiendas de conveniencia, servicios de lavado y puntos de recarga para vehículos eléctricos. La fusión también permitirá ahorros en logística y distribución, ya que comparten infraestructuras en varias zonas del país.
Próximos pasos
Las compañías esperan que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) apruebe la operación en un plazo de seis meses. Mientras tanto, seguirán operando de manera independiente. "Estamos seguros de que esta integración traerá beneficios tangibles para los colombianos, tanto en precio como en calidad del servicio", agregó Rodríguez. La fusión no implicará cierres de estaciones ni despidos masivos, según lo acordado por las directivas.



