Gobierno español busca remover a presidente de Indra por conflicto de intereses
El Gobierno español ha instado formalmente al holding estatal SEPI a destituir a Ángel Escribano de la presidencia de la empresa de defensa Indra, según reveló este martes el medio digital español El Confidencial. Esta decisión surge tras una disputa interna relacionada con el plan de Escribano para que Indra adquiriera el control de la empresa familiar Escribano Mechanical and Engineering (EM&E).
Caída inmediata en los mercados financieros
La noticia generó un impacto inmediato en los mercados, con las acciones de Indra registrando una caída de aproximadamente 8% que situó a la empresa en la última posición del índice europeo Stoxx 600. A las 12:35 GMT, la depreciación se mantenía en un 6,2%, reflejando la preocupación de los inversores ante la inestabilidad en la dirección de la compañía.
Origen del conflicto: adquisición de empresa familiar
El conflicto se originó cuando Ángel Escribano, quien asumió la presidencia de Indra en enero de 2025 tras la salida de Marc Murtra hacia Telefónica, inició trámites para que Indra adquiriera EM&E. Esta empresa familiar es propiedad en partes iguales por Ángel Escribano y su hermano Javier, quien además se desempeña como consejero delegado de EM&E.
La situación presenta un evidente conflicto de intereses, ya que EM&E posee una participación del 14,3% en Indra, convirtiéndose en el segundo mayor accionista después de SEPI, que controla el 28% de las acciones.
Presión gubernamental para una salida inmediata
Según las fuentes consultadas por El Confidencial, el Gobierno español busca que Escribano presente su dimisión antes de la próxima reunión del consejo de administración de Indra, programada para el 25 de marzo. La presión incluyó una reunión la semana pasada entre el principal asesor económico del presidente Pedro Sánchez y el director de SEPI, con la presencia del consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos.
Posiciones enfrentadas y silencio institucional
Mientras el Gobierno impulsa la salida de Escribano, otras fuentes indican que los hermanos Escribano creen contar con el respaldo de la mayoría del consejo de administración de Indra. Ante la controversia, tanto Indra como EM&E han optado por el silencio, negándose a comentar la situación o no respondiendo a las solicitudes de declaraciones por parte de agencias de noticias.
Este enfrentamiento revela las tensiones entre los intereses privados y la supervisión estatal en una empresa estratégica del sector defensa español, con implicaciones significativas para la gobernanza corporativa y la estabilidad de una de las compañías más importantes del país.
