Colombia enfrenta una situación sin precedentes en el sector energético: por primera vez en 40 años, el país se verá obligado a importar gas natural para garantizar el suministro eléctrico durante el Fenómeno de El Niño. Así lo confirmó el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, quien señaló que las condiciones climáticas han reducido drásticamente los niveles de los embalses, lo que obliga a recurrir a plantas térmicas que funcionan con gas.
¿Por qué se importará gas?
El Fenómeno de El Niño ha generado una sequía prolongada que ha disminuido la capacidad de generación hidroeléctrica, que normalmente aporta alrededor del 70% de la electricidad del país. Ante esta situación, las termoeléctricas, que utilizan gas y carbón, han tenido que aumentar su operación para cubrir la demanda. Sin embargo, la producción nacional de gas no es suficiente para abastecer a todas las plantas térmicas, por lo que el Gobierno autorizó la importación.
Según Camacho, "estamos tomando medidas preventivas para asegurar que no falte energía. La importación de gas es una solución temporal mientras se normalizan las condiciones climáticas".
Detalles de la importación
La importación se realizará a través de la planta de regasificación de Cartagena, que tiene capacidad para recibir gas licuado (GNL). Se estima que se importarán alrededor de 100 millones de pies cúbicos diarios durante los meses críticos, que serían enero, febrero y marzo de 2024. El costo de esta operación aún no se ha revelado, pero se espera que impacte las tarifas de energía.
El ministro también indicó que se han firmado contratos con proveedores internacionales, aunque no especificó los países. "Estamos trabajando con empresas de Estados Unidos y Trinidad y Tobago, que son nuestros principales socios en la región", agregó.
Impacto en los precios
La importación de gas tendrá un efecto directo en el costo de la energía. El gas importado es más caro que el nacional, por lo que se espera un aumento en las tarifas eléctricas. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) deberá definir el mecanismo para trasladar este costo a los usuarios.
Expertos del sector advierten que el incremento podría ser de hasta un 10% en las facturas de los hogares. Sin embargo, el Gobierno ha dicho que implementará subsidios para los estratos más vulnerables.
Medidas complementarias
Además de la importación de gas, el Gobierno ha puesto en marcha otras medidas para enfrentar la crisis energética. Entre ellas, la optimización del uso del agua en las hidroeléctricas y la reactivación de plantas térmicas a carbón. También se ha hecho un llamado a la ciudadanía para reducir el consumo de energía.
El ministro Camacho insistió en que "no hay riesgo de racionamiento, pero es importante que todos colaboremos para evitar llegar a esa situación".
Antecedentes
Colombia no importaba gas desde la década de 1980, cuando comenzó a explotar sus propios yacimientos. El país cuenta con reservas de gas en La Guajira, el Valle del Magdalena y otros departamentos, pero la producción ha disminuido en los últimos años debido a la falta de inversión y al agotamiento de algunos campos.
La Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) ha señalado que se necesitan nuevas exploraciones para garantizar la autosuficiencia en el largo plazo. "Esta situación es una alerta para que el país reactive la exploración de gas", dijo el presidente de Naturgas, Orlando Cabrales.
En conclusión, la importación de gas es una medida coyuntural que busca evitar un desabastecimiento energético durante el Fenómeno de El Niño, pero deja en evidencia la fragilidad del sistema energético colombiano y la necesidad de diversificar las fuentes de generación.



