Contraloría advierte alto riesgo de desabastecimiento energético y de hidrocarburos en Colombia
Contraloría alerta por desabastecimiento energético en Colombia

Contraloría advierte alto riesgo de desabastecimiento energético y de hidrocarburos en Colombia

La Contraloría General de la República ha encendido las alarmas sobre el futuro energético de Colombia, alertando sobre riesgos significativos de racionamiento y aumentos en los precios para los usuarios. Esto se debe a graves debilidades en el almacenamiento y abastecimiento de hidrocarburos y energía eléctrica, según reveló un estudio sectorial presentado por el contralor Carlos Hernán Rodríguez en un foro sobre el futuro energético del país.

Estudio sectorial revela cuellos de botella críticos

El pronunciamiento se dio tras la presentación del informe 'Abastecimiento con Calidad y Almacenamiento Energético en Colombia 2020-2030', en el que el ente de control analiza en detalle la situación del gas, la electricidad y los combustibles líquidos. Según el documento, persisten cuellos de botella regulatorios, retrasos en proyectos estratégicos y debilidades institucionales que han impedido materializar las inversiones necesarias para garantizar la seguridad energética nacional.

"Se requieren inversiones más eficaces en beneficio de los usuarios y una mayor resiliencia en la operación del sistema eléctrico", advirtió la Contraloría. El organismo reiteró su llamado al Gobierno Nacional para adoptar medidas urgentes que eviten escenarios de racionamiento, recordando alertas previas sobre la disminución de la oferta energética y los retrasos en proyectos clave.

Situación crítica del gas natural y reservas en declive

Uno de los puntos más críticos señalados en el estudio es la situación del gas natural. En 2024, solo el 67 % del gas extraído fue comercializado, lo que obligó al país a importar gas natural licuado por primera vez para cubrir la demanda interna. A esto se suma la reducción de las reservas probadas, que hoy dejan un horizonte de autosuficiencia de apenas 5,9 años para el gas y 7,2 años para el petróleo, en medio del agotamiento natural de los campos y la baja incorporación de nuevas reservas.

El informe también advierte sobre la falta de infraestructura clave, como proyectos de regasificación en el Pacífico y redundancias en el sistema de transporte, lo que incrementa el riesgo de desabastecimiento a partir de 2026, especialmente en regiones del interior del país. En cuanto al Gas Licuado de Petróleo, la Contraloría destacó su importancia en zonas rurales como sustituto de la leña, pero alertó que la limitada capacidad de almacenamiento y logística podría afectar la continuidad del suministro en regiones apartadas.

Desafíos en combustibles líquidos y sector eléctrico

En materia de combustibles líquidos, el informe revela que cerca del 40 % de la gasolina que se consume en el país ya es importada, una tendencia que también se proyecta para el ACPM ante la falta de nuevos proyectos de refinación. Por el lado del sector eléctrico, la Contraloría identificó que más de 1,3 millones de viviendas aún no cuentan con servicio, y que cerrar esta brecha requeriría inversiones superiores a los 32 billones de pesos, además de mejorar la calidad del suministro en zonas rurales.

El análisis señala además una desconexión entre la expansión del servicio y la garantía de abastecimiento, lo que podría traducirse en racionamientos, al tiempo que aumentan los precios y se profundizan las inequidades.

Llamado a fortalecer la resiliencia del sistema energético

Finalmente, el organismo insistió en la necesidad de fortalecer la resiliencia del sistema energético, impulsar el almacenamiento de energía, especialmente mediante baterías, y articular la expansión de cobertura con garantías reales de abastecimiento, con el fin de proteger a los usuarios y asegurar la estabilidad de precios en el país. La Contraloría urge acciones inmediatas para evitar una crisis energética que afecte a millones de colombianos, subrayando la importancia de inversiones estratégicas y una planificación más robusta en el sector.