Rusia advierte que conflicto en Oriente Medio provoca la peor crisis energética en 40 años
Rusia: conflicto en Oriente Medio causa peor crisis energética en 40 años

Rusia alerta sobre la peor crisis energética global en cuatro décadas por conflicto en Oriente Medio

El gobierno ruso ha emitido una grave advertencia sobre el impacto del conflicto en Oriente Medio en el suministro energético mundial, calificándolo como la crisis más severa que ha enfrentado el sector en los últimos 40 años. Esta declaración fue realizada por el viceprimer ministro Alexander Novak durante una intervención el miércoles 18 de marzo de 2026.

Impacto directo en el flujo de petróleo

Novak detalló que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán está afectando directamente a una parte significativa del suministro global de energía. Según sus estimaciones, al menos 20 millones de barriles de petróleo y productos petrolíferos se ven impactados diariamente debido a las tensiones en la región.

"En el contexto del actual conflicto en Oriente Medio, esto afecta al menos a 20 millones de barriles por día", afirmó el funcionario ruso. "Este es el volumen de petróleo y productos petrolíferos que solía pasar por el estrecho de Ormuz cada día, hace tan solo 19 días".

Consecuencias para la estabilidad energética global

La crisis se ha agravado rápidamente, con el estrecho de Ormuz como punto crítico en las rutas de transporte marítimo de hidrocarburos. Las declaraciones de Novak subrayan:

  • Una interrupción masiva en el flujo energético mundial
  • Riesgos crecientes para la estabilidad de los mercados internacionales
  • Posibles efectos en cadena sobre economías dependientes de importaciones energéticas

Esta situación representa un desafío sin precedentes para la seguridad energética global, con implicaciones que podrían extenderse más allá del sector petrolero.

Contexto histórico de la crisis

La gravedad de la actual crisis se mide en comparación con eventos energéticos históricos de las últimas cuatro décadas. Novak enfatizó que las tensiones actuales han creado condiciones más críticas que cualquier otra perturbación energética desde la década de 1980.

La advertencia rusa llega en un momento de creciente preocupación internacional sobre la capacidad de mantener suministros estables de energía mientras persisten los conflictos geopolíticos en regiones productoras clave.