La herencia energética del nuevo gobierno
Abelardo de la Espriella asumirá la presidencia de Colombia en medio de una grave crisis en el sector eléctrico que amenaza con desencadenar un apagón nacional. El sistema eléctrico colombiano abastece a 52 millones de personas, y un eventual colapso no solo dejaría sin luz a los hogares, sino que también afectaría hospitales, sistemas de agua potable, transporte, telecomunicaciones, comercio y todo el aparato productivo del país.
La opción tarifaria: una deuda que nunca se pagó
Durante la pandemia, el Gobierno anterior congeló las tarifas de energía mediante la llamada “opción tarifaria”, un mecanismo que evitó aumentos en los recibos pero comprometió a los usuarios a pagar la diferencia en años posteriores. Posteriormente, el gobierno de Gustavo Petro anunció que asumiría esa deuda para los estratos 1, 2 y 3, especialmente en la Costa Caribe, por un valor superior a $2 billones. Sin embargo, esos recursos nunca fueron girados.
Crisis de liquidez en las comercializadoras
Según Asocodis, el gremio que representa a las empresas comercializadoras de energía, en abril de 2025 los saldos pendientes de recuperar ascendían a más de $5,1 billones. De ese total, $2,1 billones corresponden a la opción tarifaria, $1,6 billones a subsidios que el Estado no había girado y $1,4 billones a deudas de entidades públicas y otros usuarios protegidos.
Air-e al borde de la liquidación
Una de las empresas más afectadas es Air-e, que opera en la Costa Caribe. A pesar de haber sido intervenida por el Gobierno, se ha quedado sin flujo de caja y se amenaza con su liquidación. La deuda de Air-e con el mercado energético supera los $2,2 billones. Para evitar un colapso inmediato, el Gobierno ha expedido decretos que obligan a las generadoras a seguir suministrándole energía incluso sin recibir pago.
El problema se traslada a toda la cadena
La crisis financiera de las comercializadoras ya afecta a toda la cadena del sistema eléctrico. Por falta de recursos, estas empresas no han logrado contratar toda la energía que necesitarán para 2026 y 2027. A esto se suma la inminente llegada del fenómeno de El Niño, que agravará la situación. Durante El Niño, las plantas térmicas se convierten en la columna vertebral del sistema, pero no podrán producir energía suficiente. Las comercializadoras deberán comprar entre el 28% y el 45% de la energía en la bolsa, donde los precios se dispararán.
Apagones parciales ya son una realidad
La crisis ya se manifiesta en apagones parciales. Hace unas semanas, el autor de este artículo estuvo en Valledupar y durante su estadía la ciudad sufrió cortes de energía. Estos apagones se disfrazan de mantenimientos o reparaciones, pero múltiples sectores de la Costa Caribe padecen interrupciones casi a diario.
Urgen medidas antes de El Niño
Si la crisis no se empieza a resolver antes de la llegada de El Niño, el riesgo de un apagón nacional dejará de ser una advertencia para convertirse en una posibilidad real. El nuevo presidente deberá nombrar un ministro de Minas y Energía que esté a la altura del desafío.



