El exgerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM), Juan Manuel Lopera, lanzó una alerta sobre la grave crisis energética que enfrenta Colombia. Según Lopera, el país se encuentra al borde de un apagón debido al déficit de generación eléctrica, agravado por el fenómeno de El Niño y la falta de inversión en nuevas fuentes de energía.
Advertencia sobre el riesgo de apagón
En una entrevista con El Colombiano, Lopera señaló que el sistema eléctrico colombiano opera con márgenes muy ajustados. “Estamos en una situación crítica. Si no llueve en las próximas semanas, podríamos enfrentar racionamientos de energía”, afirmó. El exgerente indicó que los embalses se encuentran en niveles históricamente bajos, con un promedio inferior al 30% de su capacidad, lo que reduce la capacidad de generación hidroeléctrica, que representa cerca del 70% de la matriz energética del país.
Factores que agravan la crisis
Lopera explicó que la crisis no es solo climática, sino estructural. “Hemos dependido excesivamente de las hidroeléctricas sin diversificar lo suficiente. Además, proyectos de generación térmica y renovables no han avanzado al ritmo necesario”, dijo. El fenómeno de El Niño ha intensificado la sequía, pero el problema de fondo es la falta de planeación. Según datos del operador del mercado, XM, la demanda de energía ha crecido un 3% anual, mientras que la oferta no ha aumentado en la misma proporción.
Impacto económico y social
Un apagón tendría consecuencias devastadoras para la economía colombiana. Lopera estima que un racionamiento prolongado podría reducir el PIB en hasta un 2%, afectando especialmente a industrias como la manufactura, la minería y el comercio. “Las empresas pequeñas y medianas serían las más golpeadas, muchas podrían quebrar”, advirtió. Además, el desabastecimiento de electricidad afectaría servicios básicos como salud y educación, y aumentaría la inseguridad.
Medidas urgentes necesarias
El exgerente de EPM propuso varias acciones inmediatas. Primero, activar todas las plantas térmicas disponibles, incluso las que están en mantenimiento, para maximizar la generación. Segundo, implementar campañas de ahorro de energía que reduzcan el consumo en al menos un 10%. Tercero, acelerar la entrada en operación de proyectos de energías renovables, como parques solares y eólicos. “No podemos seguir improvisando. Necesitamos una hoja de ruta clara y decisiones políticas rápidas”, enfatizó.
Responsabilidad del Gobierno
Lopera criticó la falta de liderazgo del Gobierno nacional en la gestión de la crisis. “El Ministerio de Minas y Energía ha reaccionado tarde. Debió anticiparse a esta situación desde el año pasado”, sostuvo. Según él, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) debe ajustar los precios para incentivar la generación térmica, pero sin trasladar todo el costo a los usuarios. “Es un equilibrio difícil, pero necesario”, añadió.
Llamado a la acción
Finalmente, el exgerente hizo un llamado a todos los actores del sector: generadores, distribuidores, Gobierno y ciudadanos. “La energía no es un lujo, es un derecho. Todos debemos contribuir a evitar el apagón. Apagar luces innecesarias, usar electrodomésticos eficientes y apoyar las medidas de racionamiento voluntario”, concluyó. La crisis energética es una realidad que requiere acción inmediata para evitar consecuencias irreversibles.



