Superservicios lanza ofensiva administrativa contra generadoras de energía
En un momento crítico para la estabilidad energética y ambiental de Colombia, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) ha iniciado una ofensiva administrativa de gran alcance. La entidad anunció formalmente el comienzo de indagaciones preliminares contra las empresas generadoras de energía eléctrica, con el objetivo central de verificar si la gestión de los embalses ha sido técnica y éticamente responsable.
Contexto político y ambiental de la investigación
Esta decisión regulatoria surge tras la reciente tormenta política desatada por el presidente Gustavo Petro, quien solicitó públicamente la renuncia del gerente de la Hidroeléctrica Urrá y cuestionó severamente las descargas de agua que han agravado significativamente las inundaciones en el departamento de Córdoba. El caso de Urrá se ha convertido en el más visible, donde el río Sinú experimentó un aumento de caudal multiplicado por cinco, situación que obligó al apagado de turbinas y generó emergencias en poblaciones ribereñas.
Ámbitos clave de la investigación
Análisis de precios y niveles de agua: La Superservicios no se limitará a revisar los niveles de almacenamiento de los embalses; su investigación penetrará en el terreno de la estrategia comercial. El ente de control evaluará meticulosamente el comportamiento de los generadores en el Mercado de Energía Mayorista, cruzando sistemáticamente los precios de oferta presentados con los volúmenes de agua realmente disponibles en cada momento.
El objetivo fundamental es detectar si alguna empresa pudo haber retenido agua de manera injustificada o inflado precios artificialmente, ignorando deliberadamente las condiciones reales del sistema eléctrico nacional. "Estas variables resultan fundamentales para garantizar un uso eficiente y responsable del recurso hídrico, especialmente en escenarios de variabilidad climática", señaló la Superintendencia en su comunicado oficial.
Cumplimiento del Reglamento de Operación
La indagación buscará determinar específicamente si se violó el Reglamento de Operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN), documento que funciona como la "hoja de ruta" técnica que obliga a las hidroeléctricas a respetar:
- Curvas guía: Los niveles máximos y mínimos que cada embalse debe mantener para garantizar su seguridad estructural y operativa.
- Límites de descarga: El volumen de agua que se puede liberar hacia los ríos para evitar catástrofes aguas abajo.
- Restricciones técnicas: Normas específicas que aseguran que la infraestructura no colapse ante crecientes súbitas o eventos climáticos extremos.
La investigación se extenderá más allá del caso Urrá para abarcar a otros agentes del mercado, asegurando que el agua, como bien público esencial, no esté siendo gestionado bajo criterios puramente privados que pongan en riesgo a comunidades enteras.
Evaluación de planes de gestión de riesgo
Un punto neurálgico adicional de la investigación es el cumplimiento de los Planes de Gestión del Riesgo y Desastres (PGRD). La Superservicios verificará exhaustivamente si las generadoras cuentan con protocolos reales, actualizados y efectivos para mitigar inundaciones aguas abajo de sus represas.
No se trata únicamente de generar energía eléctrica; se trata fundamentalmente de la seguridad de miles de personas que habitan en zonas de influencia. La autoridad evaluará minuciosamente si existen planes de contingencia operativos y si las empresas han invertido adecuadamente en la prevención de riesgos asociados a la operación de grandes represas. De hallarse fallas sustanciales, las empresas podrían enfrentar sanciones millonarias y cambios estructurales obligatorios en su forma de operar.
Interrogantes para el futuro energético
Con los embalses manteniéndose en niveles históricamente altos y una temporada de lluvias intensas que se prolonga, la pregunta que queda flotando en el ambiente para todos los colombianos es clara y contundente: ¿Bajará finalmente el precio de la energía eléctrica para los consumidores o la gestión de los embalses seguirá favoreciendo predominantemente a los grandes generadores? La respuesta podría comenzar a delinearse a medida que avancen estas investigaciones sin precedentes en el sector energético colombiano.