Microsoft está sopesando la posibilidad de retrasar o incluso abandonar su ambicioso objetivo de cubrir el 100% de su consumo horario de electricidad con energía renovable para 2030, según fuentes conocedoras del asunto. La decisión se produce en medio del auge de la inteligencia artificial y la construcción masiva de centros de datos, que están ejerciendo una presión sin precedentes sobre los compromisos climáticos de la compañía.
Presión por la inteligencia artificial
Las fuentes, que pidieron anonimato, indicaron que los costos y el consumo energético de los centros de datos están afectando la viabilidad de los compromisos adquiridos antes de la era de la IA. Aunque las conversaciones internas continúan y no se ha tomado una decisión final, un portavoz de Microsoft señaló que la empresa sigue buscando oportunidades para mantener un objetivo anual de aportación equivalente, sin comentar sobre el compromiso horario.
Esta posible retirada marcaría un cambio significativo en la industria tecnológica, que históricamente ha liderado con objetivos climáticos ambiciosos. Empresas como Amazon y Meta también enfrentan desafíos similares, y el gas natural ha ganado atractivo como fuente de energía para satisfacer la demanda de IA.
Emisiones en aumento
Según BloombergNEF, el consumo energético de los centros de datos en Estados Unidos podría duplicarse para 2035, alcanzando los 106 gigavatios. A nivel global, las renovables cubrirán casi la mitad del aumento de la demanda, pero en EE.UU. el gas seguirá siendo dominante. Microsoft ha contratado más de 40 gigavatios de energía renovable, pero también ha mantenido conversaciones con Chevron para financiar una planta de gas natural en Texas.
Las emisiones de carbono de las grandes tecnológicas han aumentado significativamente desde el lanzamiento de ChatGPT: Microsoft reportó un incremento del 23%, mientras que Meta, Google y Amazon vieron alzas de 64%, 51% y 33%, respectivamente.
Limitaciones financieras
Microsoft planea gastar 190.000 millones de dólares en centros de datos hasta diciembre, lo que ha llevado a recortes presupuestarios en áreas como la reducción de la huella de carbono. "La IA es una lucha existencial para las grandes tecnológicas, y todos los fondos se destinan a desarrollarla", comentó Alexia Kelly, directora general de la Fundación High Tide.
El objetivo 100/100/0, anunciado en 2021, buscaba compensar el consumo eléctrico hora a hora con energía libre de carbono, un compromiso más ambicioso que el anterior de compensación anual. Sin embargo, los críticos argumentan que estos programas pueden desalentar la inversión en renovables debido a su complejidad y costos.
Microsoft ya ha reducido su programa de eliminación de dióxido de carbono, según informó Bloomberg el mes pasado, lo que ha causado revuelo en el mercado. Tanto el CDR como el objetivo 100/100/0 son pilares de su meta de lograr una huella de carbono negativa para 2030.
Boris Gamazaychikov, exjefe de sostenibilidad de IA en Salesforce, afirmó que "los sistemas actuales no fueron diseñados para esta era de demanda exponencial de IA", y que se necesita una reflexión más amplia sobre compromisos climáticos creíbles.



