Petróleos Mexicanos y Petróleo Brasileiro firmaron un memorando de entendimiento no vinculante para iniciar una cooperación conjunta en exploración y producción de petróleo, según anunciaron los directores ejecutivos de ambas compañías en un evento en Río de Janeiro.
Alcance del acuerdo
El acuerdo incluye colaboración en aguas someras y profundas del Golfo de México, así como en refinación, gas natural, petroquímicos, fertilizantes, procesamiento de gas, energía limpia y seguridad industrial. Para Pemex, representa una oportunidad de colaborar con una de las principales operadoras de aguas profundas del mundo, mientras lidia con enormes deudas, una producción decreciente y la reputación de ser una de las productoras de petróleo más ineficientes del mundo. Petrobras, por su parte, busca yacimientos fuera de Brasil para perforar y asegurar reservas para las próximas décadas.
La directora ejecutiva de Petrobras, Magda Chambriard, señaló que la exploración no se limitará al Golfo de México. Juan Carlos Carpio, director ejecutivo de Pemex, indicó que podrían existir oportunidades en aguas poco profundas para aumentar la producción de crudo pesado y extrapesado de yacimientos maduros, así como en gas natural. También mencionaron la posible existencia de una capa de petróleo presalina en el Golfo de México.
Antecedentes y contexto
La idea de una alianza surgió a principios de 2026, luego de que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva sugiriera que ambas naciones podrían explorar juntas los yacimientos de aguas profundas de México. Lula conversó sobre cooperación energética con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum en una videollamada a principios de mes, en un contexto de fortalecimiento de lazos comerciales entre las dos mayores economías de América Latina.
Pemex ha estado buscando empresas conjuntas para impulsar la producción en campos petroleros envejecidos, aumentar la producción de gas y explorar nuevos yacimientos. La empresa enfrenta dificultades financieras con una deuda de aproximadamente US$80.000 millones, un negocio de refinación deficitario, ineficiencias, explosiones, derrames de petróleo y disminución de ganancias. La producción en campos como Cantarell, que en su apogeo produjo más de dos millones de barriles por día, ha comenzado a agotarse. La producción en Ku-Maloob Zap, de 60.000 barriles por día, también está disminuyendo, mientras que el campo Zama, de 750 millones de barriles, aún no ha entrado en producción.
Petrobras busca nuevos descubrimientos para expandir su cartera internacional y prolongar el auge petrolero brasileño, impulsado por el descubrimiento en 2006 de la cuenca presalina en alta mar. Para 2024, el petróleo superó a la soja, la carne de res, el hierro y otras materias primas como el principal producto de exportación de Brasil.
Desafíos y perspectivas
Pemex espera aprovechar la experiencia de Petrobras en aguas ultraprofundas, donde el crudo se encuentra a 5.000 metros o más bajo el nivel del mar. Sin embargo, persisten interrogantes sobre la estructura del acuerdo y el financiamiento. John Padilla, fundador de Paramos Energy, señaló que exploraciones marinas similares suelen requerir decenas o cientos de millones de dólares, y que probablemente Pemex no aportará ese capital, por lo que Petrobras financiaría la mayor parte.
Petrobras ha tenido dificultades en expansiones previas en América Latina, como la expropiación de yacimientos en Bolivia y el deterioro del clima de inversión en Venezuela. En el Golfo de México, mientras que en aguas estadounidenses se producen alrededor de dos millones de barriles diarios, en territorio mexicano aún no hay producción comercial de aguas profundas. El predecesor de Sheinbaum, Andrés Manuel López Obrador, suspendió las subastas petroleras competitivas que habían comenzado hace una década.
Chambriard afirmó que ambas compañías se han quedado rezagadas en la creación de sólidas carteras de exploración. La costa mexicana del Golfo representa una oportunidad, y no descartan explorar en África y Brasil. "¿De verdad todo el petróleo del Golfo de México terminó únicamente en el lado estadounidense?", preguntó. "Necesitamos analizar la parte mexicana del Golfo desde una nueva perspectiva y con nuevas tecnologías".



