Cuba enfrenta nuevo apagón total que sume a la isla en la oscuridad
La empresa estatal Unión Eléctrica de Cuba confirmó este lunes la desconexión completa del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), un evento que dejó sin suministro eléctrico a toda la isla y aproximadamente 10 millones de habitantes. Este representa el sexto apagón total registrado en aproximadamente un año y medio, un nuevo episodio que pone en evidencia la fragilidad extrema del sistema energético cubano.
Autoridades activan protocolos de recuperación
Hasta el momento, el Gobierno de Cuba no ha proporcionado explicaciones oficiales sobre las causas específicas que provocaron la caída total del sistema eléctrico. El Ministerio de Energía y Minas de Cuba informó únicamente que se activaron protocolos de recuperación para intentar restablecer el suministro en el menor tiempo posible.
La restauración del SEN constituye un proceso particularmente complejo, ya que la red eléctrica del país funciona como un sistema compuesto por varias "islas" de generación que deben reconectarse gradualmente. En escenarios críticos como el actual, la recuperación completa puede extenderse por varios días, según expertos en el sector energético.
Crisis energética estructural en la isla
Este apagón masivo vuelve a poner en primer plano la crisis energética estructural que enfrenta Cuba desde hace años. El sistema eléctrico cubano depende en gran medida de:
- Centrales termoeléctricas antiguas, muchas de origen soviético
- Importaciones de petróleo para sostener la generación eléctrica
- Una infraestructura envejecida con problemas de mantenimiento
Además, el país enfrenta problemas crónicos de suministro de combustible, lo que ha agravado significativamente los cortes eléctricos y las fallas en la red durante los últimos años. A diferencia de los apagones programados que ocurren diariamente por déficit de generación —y que en algunas zonas pueden durar más de 24 horas—, una desconexión total del SEN implica que todo el país deja de producir electricidad, provocando un colapso general del sistema.
Antecedentes y contexto preocupante
Un antecedente significativo ocurrió en 2022, cuando tras el paso del huracán Ian las autoridades tardaron aproximadamente una semana en restablecer completamente el servicio eléctrico en todo el territorio nacional. Los cortes de energía se han convertido en parte de la vida cotidiana en Cuba, con apagones que en los últimos meses han afectado simultáneamente a más de la mitad del territorio nacional debido a:
- Falta de capacidad de generación suficiente
- Fallas recurrentes en plantas termoeléctricas
- Problemas de suministro de combustible
- Infraestructura eléctrica obsoleta
Panorama económico complejo
La crisis energética se suma a un panorama económico particularmente difícil en la isla. Desde la pandemia de COVID-19, el Producto Interno Bruto (PIB) cubano acumula una caída cercana al 15%, mientras que alrededor del 20% de la población ha emigrado, en gran parte jóvenes en edad productiva que buscan mejores oportunidades fuera del país.
Anuncio económico en medio de la emergencia
Curiosamente, el colapso eléctrico ocurre el mismo día en que el Gobierno cubano planea anunciar nuevas medidas económicas. Según lo previsto, las autoridades permitirán que cubanos residentes en el extranjero puedan invertir o ser propietarios de empresas en el país, flexibilizando una normativa que antes exigía pasar al menos la mitad del año dentro del territorio nacional.
Esta medida busca atraer inversión extranjera y aliviar la crisis económica que atraviesa la isla, marcada por escasez de combustible, baja producción industrial y agrícola, y una fuerte presión económica externa. Sin embargo, la coincidencia con el apagón total pone de manifiesto los desafíos estructurales que enfrenta Cuba para mejorar sus condiciones económicas mientras lidia con fallas críticas en infraestructura básica.
