Superintendencia intensifica vigilancia a embalses tras crisis por inundaciones en Córdoba
Vigilancia a embalses se intensifica tras inundaciones en Córdoba

Superintendencia intensifica vigilancia a embalses tras crisis por inundaciones en Córdoba

La Superintendencia de Servicios Públicos ha incrementado significativamente sus labores de inspección y vigilancia sobre las empresas generadoras de energía eléctrica, en medio del aumento de las lluvias y los vertimientos de agua realizados por estas compañías. Este fortalecimiento operativo se produce luego de que el presidente Gustavo Petro solicitara la renuncia del gerente de Urrá, empresa que opera el embalse Urrá I en el departamento de Córdoba.

Indagaciones preliminares sobre gestión de embalses

Recientemente, la autoridad regulatoria informó que ha iniciado indagaciones preliminares para verificar exhaustivamente la gestión que las generadoras eléctricas están dando a los embalses bajo su responsabilidad. "Estas actuaciones se centran en analizar de manera integral el comportamiento operativo y comercial de los embalses", señaló la Superintendencia en un comunicado oficial.

La evaluación incluye múltiples aspectos críticos:

  • Los precios de oferta presentados al Mercado de Energía Mayorista
  • Las disponibilidades declaradas de energía
  • Los volúmenes útiles y totales de almacenamiento de agua
  • La relación entre dicha información y las condiciones reales del sistema eléctrico nacional

Enfoque en cumplimiento normativo y gestión de riesgos

La Superintendencia también pondrá especial atención al presunto incumplimiento del reglamento de operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN), así como de la normativa técnica y regulatoria vigente. Este escrutinio se concentrará particularmente en la aplicación de las denominadas "curvas guías máximas y mínimas de operación", que establecen los niveles más altos y bajos de agua con los que pueden operar estas centrales hidroeléctricas, junto con las máximas y mínimas de descarga permitidas.

Con esta verificación integral, las autoridades buscan establecer si las empresas generadoras le están dando un uso eficiente y responsable al recurso hídrico en el actual escenario climático, caracterizado por intensas precipitaciones. "Esta verificación permite determinar si las empresas cuentan con instrumentos adecuados para la identificación, prevención, mitigación y atención de riesgos asociados a la operación de embalses", explicó la Superintendencia.

El análisis incluye de manera especial la gestión de riesgos por inundaciones aguas abajo, así como la existencia de protocolos, planes de contingencia y medidas operativas que garanticen la seguridad de la infraestructura y la continuidad del servicio frente a eventos críticos o situaciones de emergencia.

Proceso sancionatorio contra Urrá S.A.

Paralelamente, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) anunció este lunes que ha iniciado un proceso sancionatorio contra Urrá S.A., la empresa encargada de la operación del embalse Urrá I. Irene Vélez Torres, directora de la entidad, aseguró que "como Autoridad ambiental hemos hecho seguimiento riguroso a las actuaciones de la empresa Urrá".

Vélez Torres explicó que, tras presentarse la emergencia en Córdoba, ordenó a su equipo realizar una visita al territorio afectado. "En ella pudimos identificar que cientos de familias, que han perdido sus hogares y sustento, no fueron notificadas oportunamente y están siendo atendidas en albergues con condiciones inadecuadas", señaló la funcionaria.

Historial de incumplimientos operativos

La ANLA precisó que, desde el año 2020, ha realizado un monitoreo constante a este embalse, mediante el cual se ha registrado un comportamiento recurrente de sobrepaso de las reglas de operación. Esto significa que la empresa ha excedido repetidamente los niveles máximos de almacenamiento de agua permitidos, lo cual representa un riesgo significativo para las poblaciones ubicadas aguas abajo.

Esta situación de incumplimiento pone en peligro constante a las comunidades ribereñas, ante la amenaza latente de desbordamientos o aumentos repentinos en las descargas de agua, especialmente durante periodos de incremento considerable en las precipitaciones. La represa del Urrá ya ha llegado a la cota de rebose, mientras que en municipios como Canalete las aguas han inundado completamente numerosas viviendas, tras la creciente descontrolada de los afluentes.

Las autoridades ambientales y de servicios públicos mantendrán una coordinación estrecha para garantizar que las empresas generadoras cumplan con sus obligaciones regulatorias y operativas, priorizando siempre la seguridad de las comunidades y la protección del medio ambiente.