La decisión del Banco de la República y el Ministerio de Hacienda de mantener la tasa de interés en 11,25% fue respaldada por la Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz (Fedelonjas). Su presidente, Mario Ramírez, destacó que la medida envía una señal de estabilidad en un contexto económico que requiere coordinación institucional y prudencia en la política monetaria.
Contexto de la decisión
La autoridad monetaria optó por sostener el nivel actual de la tasa tras un ciclo de incrementos acumulados de 200 puntos básicos en lo corrido del año, cuando pasó de 9,25% a 11,25%. Según el dirigente gremial, esta determinación tiene implicaciones directas sobre distintos sectores de la economía, en particular sobre el inmobiliario y de vivienda.
Ramírez señaló que la estabilidad en la tasa de interés impacta variables clave como el costo del crédito, la financiación de proyectos y las decisiones de inversión. En ese sentido, afirmó que la medida contribuye a generar un entorno más predecible para los actores económicos. “Desde Fedelonjas celebramos la decisión unánime de mantener inalterada la tasa de interés en 11,25%, en un momento en el que la economía colombiana requiere señales de estabilidad, prudencia y coordinación institucional”, indicó.
Impacto en el sector inmobiliario
El gremio enfatizó que el comportamiento de la tasa de interés tiene efectos directos sobre la dinámica del mercado inmobiliario, al incidir en la capacidad de los hogares para acceder a financiamiento y en la viabilidad de los proyectos de construcción. La estabilidad permite a los agentes del sector tomar decisiones con mayor certidumbre.
De acuerdo con Ramírez, el nivel actual de la tasa, sin nuevos incrementos, puede contribuir a mantener condiciones más estables para la adquisición de vivienda y el desarrollo de iniciativas inmobiliarias. “Para el sector inmobiliario y de vivienda, la estabilidad en la tasa es fundamental, porque incide directamente en el costo del crédito, en las decisiones de inversión, en la financiación de proyectos y en la confianza de los compradores”, señaló.
El dirigente también hizo referencia al contexto reciente de ajustes en la política monetaria, indicando que el aumento acumulado en la tasa ya ha tenido efectos en el comportamiento del mercado. En ese marco, la decisión de no modificarla se interpreta como una pausa en el endurecimiento monetario, lo que podría influir en las expectativas de los distintos agentes económicos.
Coordinación entre autoridades económicas
Otro de los aspectos destacados por Fedelonjas fue la coincidencia entre el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República en la adopción de la medida. El gremio valoró la existencia de una posición común entre las autoridades económicas, en medio de un escenario en el que han coexistido distintas visiones sobre la conducción de la política monetaria.
Ramírez subrayó la relevancia de que las decisiones se sustenten en criterios técnicos y en una lectura compartida de la coyuntura económica. “También valoramos positivamente que el Ministro de Hacienda y el Banco de la República hayan priorizado una lectura técnica de la coyuntura económica y logrado una posición común, aun en medio de distintas visiones sobre la política monetaria”, afirmó.
El pronunciamiento hace énfasis en la necesidad de que las decisiones económicas se adopten de manera coordinada, especialmente en un entorno caracterizado por la sensibilidad de variables como la inflación, el crecimiento económico y la confianza de los inversionistas.
Prioridad en el control de la inflación
Fedelonjas reiteró que el control de la inflación debe mantenerse como uno de los objetivos centrales de la política económica. En ese sentido, el gremio consideró que la decisión de mantener la tasa de interés se alinea con la necesidad de preservar la estabilidad macroeconómica.
Según el presidente del gremio, una política monetaria prudente, acompañada de señales claras por parte de las autoridades económicas, puede contribuir a fortalecer la confianza en la economía. “Mantener la inflación bajo control debe seguir siendo una prioridad. Una política monetaria prudente, acompañada de señales claras de coordinación económica, contribuye a fortalecer la confianza y a crear mejores condiciones para la inversión, el empleo y la reactivación”, expresó.



