El Banco de la República publicó su más reciente Informe de Política Monetaria, en el que proyectó que la inflación continuaría aumentando a lo largo de 2026 y alcanzaría 6,4% en diciembre de ese año. Para 2027 y 2028, el Emisor espera que la inflación se reduzca y se acerque gradualmente a la meta de 3%, en parte por las decisiones de política monetaria adoptadas por su Junta Directiva.
Factores que impulsan la inflación
La entidad advirtió que la inflación ya muestra señales de aceleración en los primeros meses del año, alejándose de su objetivo. En marzo, la inflación anual se ubicó en 5,6%, mientras que la inflación básica, que excluye alimentos y regulados, alcanzó 5,8%, ambas por encima de los niveles observados al cierre de 2025.
Entre los factores que han impulsado este comportamiento se destacan el aumento de los costos laborales, reflejado en mayores salarios, una demanda interna aún fuerte y problemas en la producción de alimentos asociados a condiciones climáticas y bloqueos. A esto se suman mayores costos de insumos importados, en parte por el impacto del conflicto en Medio Oriente.
Factores que moderan los precios
No obstante, el Emisor señaló que el incremento de los precios no ha sido mayor gracias a reducciones en algunos regulados, como gas, energía y combustibles, así como a la apreciación de la tasa de cambio.
Expectativas de inflación y política monetaria
El informe también advierte que las expectativas de inflación de distintos agentes económicos se han incrementado desde finales de 2025 y continúan por encima de la meta de 3%, lo que representa un riesgo adicional para la convergencia de precios.
En este contexto, la Junta Directiva del Banco de la República elevó la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos en marzo de 2026, ubicándola en 11,25%, y la mantuvo sin cambios en abril. Estas decisiones buscan contener las presiones inflacionarias y proteger el poder adquisitivo de los hogares, especialmente de los más vulnerables.
Proyecciones de crecimiento económico
En materia de crecimiento, el Banco proyecta una desaceleración de la actividad económica. Tras un crecimiento de 2,6% en 2025, impulsado principalmente por el consumo de los hogares y el gasto público, la economía se expandiría 2,4% en 2026, en medio de un entorno global incierto.
Finalmente, el Emisor advirtió que el panorama económico continúa rodeado de alta incertidumbre, asociada tanto a factores externos, como la evolución del conflicto en Medio Oriente, como a riesgos internos relacionados con la situación fiscal y el comportamiento de variables como el tipo de cambio y el salario mínimo.



