Standard & Poor's degrada calificación soberana de Colombia ante persistentes desequilibrios fiscales
La reconocida agencia calificadora de riesgo Standard & Poor's (S&P) anunció este miércoles una significativa rebaja en la calificación crediticia de Colombia a largo plazo en moneda extranjera, que descendió de 'BB' a 'BB-', manteniendo una perspectiva estable para el país. Esta decisión responde principalmente a los desequilibrios fiscales persistentes y al elevado nivel de endeudamiento del Gobierno nacional.
Fundamentos de la decisión: déficit fiscal y políticas económicas
En su análisis detallado, S&P explicó que "Colombia mantendrá un déficit fiscal elevado durante los próximos años", proyectando que el déficit del gobierno central alcanzará el 5,6% del PIB en 2026, frente al 5,3% estimado para 2025. Por las mismas razones, la calificación a largo plazo en moneda local también experimentó una reducción, pasando de 'BB+' a 'BB'.
La agencia señaló que "la política fiscal procíclica está impulsando marginalmente el empleo, el consumo y el crecimiento económico, pero las expectativas de inflación han aumentado, el déficit por cuenta corriente se ha ampliado y la deuda externa se ha incrementado". Este diagnóstico refleja preocupaciones estructurales sobre la dirección de la política económica colombiana.
Perspectiva estable con advertencias claras
S&P mantuvo la perspectiva estable basándose en la expectativa de que el Gobierno reducirá gradualmente su déficit fiscal mientras mantiene un crecimiento moderado del PIB, proyectado en 2,5% para 2026, ligeramente inferior al 2,6% de 2025. Sin embargo, la agencia advirtió que esta perspectiva podría variar en los próximos 18 meses dependiendo del manejo del déficit fiscal.
Además, S&P estableció una advertencia contundente: "También podríamos rebajar la calificación de Colombia si la credibilidad del banco central se debilita y disminuye su capacidad para implementar la política monetaria". Esta declaración adquiere especial relevancia considerando los recientes enfrentamientos entre el Gobierno y la Junta Directiva del Banco de la República.
Contexto político y tensiones institucionales
La rebaja se produce en un momento de tensión institucional entre el Gobierno del presidente Gustavo Petro y la autoridad monetaria. La semana pasada, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, se retiró de la reunión donde se aprobó un aumento de cien puntos básicos en la tasa de interés (del 10,25% al 11,25%), rompiendo su relación con la Junta Directiva del banco central.
María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia), comentó sobre la decisión de S&P: "Colombia tiene con qué atraer capital, pero no hace más que espantarlo. Y esa irresponsabilidad del Gobierno Nacional la termina pagando el ciudadano: más deuda cara, menos empleo, menos inversión social y menos crecimiento".
Impacto electoral y futuro económico
Esta degradación crediticia ocurre a menos de dos meses de las elecciones presidenciales colombianas, cuya primera vuelta se celebrará el 31 de mayo, con posible segunda vuelta el 21 de junio. S&P destacó que "un entorno político más predecible, que contribuya a estabilizar las expectativas de inflación y a reducir las tasas de interés a corto y largo plazo, ayudaría a impulsar la inversión".
La agencia señaló que la inversión en Colombia ha promediado solo el 17% del PIB entre 2021 y 2026, una cifra inferior a la mayoría de los mercados emergentes, subrayando la necesidad de políticas que restauren la confianza de los inversionistas internacionales en la economía colombiana.



