La deuda acumulada de Air-e sigue creciendo y ya podría acercarse a los $4 billones, una cifra que supera ampliamente los montos reportados durante los últimos meses y mantiene en alerta a los actores del sector energético. Mientras el Gobierno se prepara para definir el futuro de la compañía tras su liquidación, expertos y gremios advierten que la prioridad inmediata es garantizar recursos para cubrir las obligaciones con las empresas que sostienen la operación del sistema eléctrico nacional.
Las cifras actualizadas de la deuda
Según Julio César Vera, experto en temas energéticos, las cuentas actuales de la empresa muestran una dimensión mayor a la conocida inicialmente. "Las deudas totales de Air-e hoy pueden llegar a los casi $4 billones de pesos, de los cuales cerca de $2,5 billones corresponden a deudas con el sector eléctrico, $1,5 billones aproximadamente con los generadores térmicos, $800.000 millones con los generadores hidráulicos y $200.000 millones aproximadamente con los transmisores del país. El resto son acreencias financieras, tributarias y comerciales", explicó Vera.
Estas cifras reflejan la magnitud de los compromisos que recaen sobre una empresa que durante años fue responsable de la distribución y comercialización de energía en varios departamentos de la región Caribe. También evidencian la presión que enfrentan las compañías que continúan participando en la cadena de suministro energético mientras esperan el pago de obligaciones acumuladas.
Crecimiento acelerado de la deuda
Hasta hace algunos meses, los cálculos más difundidos señalaban que la deuda total de Air-e superaba los $2,5 billones. De acuerdo con análisis sectoriales, cerca de $1,5 billones correspondían a empresas térmicas generadoras, alrededor de $420.000 millones a generadoras hidráulicas y aproximadamente $610.000 millones a transmisores y transportadores de energía. Sin embargo, el crecimiento sostenido de las obligaciones ha llevado a que las estimaciones actuales sean considerablemente superiores.
La Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía Eléctrica (Asocodis) reiteró que la deuda de Air-e con el mercado continúa aumentando. Al corte del 31 de marzo de 2026, la deuda se ubicaba cerca de los $2,2 billones, y existe el riesgo de que siga creciendo, especialmente si el país enfrenta un nuevo episodio del fenómeno de El Niño.
Impacto en las empresas generadoras
Una parte importante del debate se concentra en las compañías encargadas de producir la energía que llega a millones de usuarios. Estas empresas han continuado suministrando electricidad pese al aumento de la cartera pendiente, generando tensiones financieras en el sector. La suspensión de la limitación de suministro, mecanismo que normalmente permite restringir la entrega de energía cuando existen incumplimientos de pago, ha contribuido al incremento de las obligaciones.
José Camilo Manzur, presidente de Asocodis, afirmó que las estimaciones más recientes ubican la deuda alrededor de los $2,7 billones. "Las declaraciones del Presidente electo de honrar las deudas existentes sin duda alguna las valoramos y respaldamos, porque genera confianza para los acreedores como para las instituciones financieras. Importante que para esa deuda existente se pueda realizar un acuerdo de pago con los proveedores y para las obligaciones que se generen hacia adelante en el día a día se puedan pagar", señaló Manzur.
Alternativas para conseguir los recursos
La magnitud de la deuda abre interrogantes sobre el origen de los recursos para responder por las obligaciones acumuladas. Vera considera que una opción sería "vía una reforma tributaria, en la cual los colombianos terminemos cubriendo dicho pasivo y con el aval del Gobierno se puedan conseguir los recursos de corto plazo que se requieren, en especial para cubrir las deudas con el sector y evitar un apagón financiero del mismo y poder superar la coyuntura del fenómeno de El Niño".
Otra alternativa planteada por el especialista contempla la creación de un esquema empresarial apoyado en las generadoras públicas, que permita asumir la operación de la compañía y estructurar mecanismos de financiación respaldados por el patrimonio de esas empresas y garantías de la Nación. También mencionó la posibilidad de utilizar recursos asociados al desmonte de subsidios al diésel o parte de los excedentes derivados de la renta petrolera de este año.
Presión del fenómeno de El Niño
Mientras se discuten las alternativas, el calendario juega un papel determinante. Durante los periodos de sequía aumenta la dependencia de las plantas térmicas para respaldar el suministro de energía, lo que incrementa la importancia de que las empresas cuenten con recursos suficientes. "La prioridad debería ser este año y sobre todo por lo que al fenómeno del Niño se refiere", señaló Vera.
El experto también destacó que otro tema pendiente es el pago de los subsidios del sector eléctrico, componente que será determinante para fortalecer la confianza de las empresas y garantizar la estabilidad financiera necesaria para enfrentar los desafíos operativos de los próximos meses. Los gremios insisten en que cualquier solución debe contemplar mecanismos que eviten que la deuda siga creciendo, y han pedido revisar las disposiciones regulatorias que permiten a empresas intervenidas adquirir energía sin limitación de suministro por incumplimientos de pago.



