Tres factores clave que sostendrán la inflación en Argentina durante febrero y marzo
Tres factores que sostendrán la inflación en Argentina

Argentina enfrenta un piso inflacionario persistente para febrero y marzo

Con la desaceleración del dólar en el inicio del año, el foco del Gobierno argentino se centra en controlar la inflación, que registró un 2,9% en enero, y evitar impactos negativos en la economía derivados de variables indexadas al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, este objetivo enfrenta complicaciones significativas según un análisis reciente de Fundación Capital.

Proyección trimestral supera expectativas oficiales

El informe proyecta que el primer trimestre de 2026 cerrará con una inflación acumulada de aproximadamente 8,5%, superando levemente el 7,9% registrado en el mismo período de 2025. Esta tendencia contrasta con las declaraciones del presidente Javier Milei, quien había anticipado cifras cercanas a cero para agosto.

La realidad muestra un IPC con tendencia alcista desde mediados del año pasado, con registros de 2,8% en diciembre y 2,9% en enero, acercándose peligrosamente al 3% mensual.

El triple impacto que explica el piso inflacionario

Primer factor: el precio de la carne

El novillo acumula un aumento del 37% desde noviembre en el mercado de Cañuelas, con un alza del 7% solo en febrero. Fundación Capital estima que este rubro aportará entre 0,8 y 1 punto porcentual al IPC en cada uno de los próximos meses, afectando directamente la canasta básica de los consumidores.

Segundo factor: servicios regulados

Los aumentos en servicios públicos representan otra presión significativa:

  • El gas aumentó 12,5% en febrero
  • El agua subió 4%
  • Los colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) tuvieron ajustes del 31,5% a mediados de febrero y otro del 7,7% desde el 16 de marzo

En ciudades del interior, los incrementos son aún más pronunciados, con casos extremos como La Rioja, donde el transporte público subió 66,7%. En conjunto, los servicios regulados sumarán un piso de 0,7 puntos a la inflación de febrero y 0,4 puntos en marzo.

Tercer factor: elementos estacionales

Marzo marca el inicio del ciclo escolar y de la temporada otoño-invierno, generando presiones adicionales en rubros como indumentaria y calzado. Aunque la apertura comercial podría moderar algunas subas, los factores estacionales en su conjunto aportarían cerca de 0,5 puntos adicionales al IPC del mes.

Expectativas inflacionarias y paritarias más cortas

Según la Universidad Di Tella, los hogares argentinos esperan una inflación del 31,5% para los próximos 12 meses, con una brecha notable entre sectores:

  • Sectores de menores ingresos anticipan 35,5%
  • Sectores de mayores ingresos proyectan 29,2%

Esta diferencia refleja el mayor peso de alimentos, servicios del hogar y artículos de cuidado personal en la canasta de los sectores más vulnerables.

Otro elemento preocupante es el acortamiento de los acuerdos paritarios. Varios gremios que hasta septiembre cerraban convenios de seis a ocho meses comenzaron a firmar acuerdos de solo dos o tres meses hacia fin de año:

  1. Comercio pasó de seis a tres meses
  2. Textiles redujo de seis a cuatro meses
  3. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) disminuyó de cinco a tres meses

Para los economistas de Fundación Capital, estas paritarias más cortas funcionan como combustible para la inercia inflacionaria y generan un ciclo que realimenta las expectativas negativas.

Revisión al alza de la proyección anual

Con este inicio de año, Fundación Capital revisó al alza su escenario base para 2026. En el marco del esquema de bandas cambiarias, al que asignan 70% de probabilidad de ocurrencia, proyectan una inflación anual del 29%, solo levemente por debajo del 31,5% con que cerró 2025.

El informe señala que abril será el mes clave a monitorear, esperándose una baja del escalón al 2,5% mensual, aunque sin perforar la barrera del 2% durante el primer semestre. El ancla del programa económico sigue siendo el resultado fiscal, pero la necesidad de continuar reduciendo subsidios implica más presión sobre las tarifas en los meses venideros.

En este contexto, el camino hacia la desinflación luce más largo y sinuoso de lo que se preveía a comienzos de año, con múltiples factores presionando simultáneamente los precios y complicando el panorama económico para los argentinos.