Turquía y Colombia lideran inflación en la OCDE con presiones persistentes en costo de vida
Turquía y Colombia con mayor inflación en la OCDE según informe

Turquía y Colombia encabezan la inflación en la OCDE con desafíos persistentes

El mundo parece haber superado el momento más crítico de la crisis inflacionaria postpandemia, pero el impacto sobre el costo de vida sigue siendo un desafío significativo para hogares y gobiernos. Aunque los precios ya no aumentan al ritmo acelerado de 2022 y 2023, el nivel alcanzado representa una nueva realidad económica difícil de revertir.

Datos preocupantes de la OCDE

El informe más reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestra que la inflación interanual promedio del bloque se situó en 3,7% en diciembre de 2025, prácticamente estable frente al 3,8% registrado en noviembre. Este dato confirma que el proceso global de desinflación continúa, pero a un ritmo más lento del esperado.

La evolución reciente presenta un panorama mixto:

  • La inflación bajó en 13 países del bloque
  • Subió en nueve naciones
  • Se mantuvo estable o con cambios mínimos en 16 países

El verdadero problema: el nivel absoluto de precios

Más allá de las tasas de inflación, el dato que más preocupa a los analistas es el nivel absoluto de precios. En promedio, los precios en la OCDE se encuentran cerca de 36% por encima de los niveles observados en diciembre de 2019, antes de la pandemia. Esto significa que, aunque la inflación haya cedido, el golpe al poder adquisitivo de los hogares se mantiene intacto.

"Que los precios estén 36% por encima del nivel prepandemia significa que la inflación se desaceleró, pero el nivel de precios quedó permanentemente más alto. Esto implica que el poder adquisitivo perdido no se recupera automáticamente", explicó Jhon Torres, analista macroeconómico en Native Capital Management.

Turquía: el caso más extremo

Dentro del bloque de la OCDE, Turquía sigue siendo el caso más llamativo. Aunque la inflación cayó frente a 2024, el país cerró 2025 con la inflación más alta de la OCDE en 34,9%. Las causas son principalmente internas, incluyendo políticas monetarias poco ortodoxas en años previos y la pérdida de credibilidad institucional.

"Es una economía emergente. No sorprende que le cueste más controlar la inflación", señaló Torres sobre la situación turca.

Colombia: repunte inflacionario preocupante

Aunque Colombia venía mostrando una tendencia descendente en la inflación hacia finales de 2025, el inicio de 2026 reveló que el proceso no será lineal. Tras la moderación observada en diciembre, la inflación anual volvió a repuntar en enero y se ubicó en 5,35%, evidenciando que las presiones sobre el costo de vida siguen presentes.

Las divisiones de gasto que tuvieron el mayor peso en el dato inflacionario de enero fueron:

  1. Alojamiento, con una contribución de 1,42 puntos porcentuales
  2. Restaurantes y hoteles con 1,01 puntos porcentuales
  3. Alimentos con 0,96 puntos porcentuales

Factores clave en la moderación global

Uno de los elementos fundamentales en la moderación de la inflación global ha sido la estabilización de los precios energéticos. Tras el choque provocado por la guerra en Ucrania y disrupciones en mercados internacionales de combustibles, la reducción gradual de estos costos permitió aliviar la presión inflacionaria global.

"Ha sido determinante, especialmente en la fase inicial de la desinflación. La inflación energética se moderó de forma clara frente a 2023, reduciendo tanto el impacto directo en el IPC como el indirecto vía transporte y producción", explicó Torres.

Brecha estructural entre economías

El informe también evidencia la diferencia estructural entre el comportamiento inflacionario del G7 y el resto de la OCDE. Mientras el G7 registró una inflación promedio de 2,4% en diciembre de 2025, otros países del bloque continúan mostrando presiones más altas.

Torres atribuye esta diferencia a factores estructurales: "Estas economías cuentan con mayor credibilidad monetaria, menor pass-through cambiario y mercados laborales formales".

Perspectivas y riesgos futuros

Aunque el mundo parece haber entrado en una fase de estabilidad inflacionaria relativa, los riesgos estructurales siguen presentes. La OCDE advierte que factores geopolíticos, energéticos y comerciales pueden generar nuevos episodios de presión sobre los precios.

"Entró en una fase de estabilización relativa, pero no está blindada. La inflación sigue expuesta a choques energéticos y tensiones geopolíticas", señaló Torres, destacando la vulnerabilidad del actual escenario económico.