Madrid, 11 jun (EFE).- La presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández, ha defendido este jueves que su sucesor al frente del regulador debería reunir un perfil centrado en "capacidad técnica", sobre todo en materia de competencia, y "sentido común".
En un encuentro informativo en Nueva Economía Fórum, días antes de que finalice su mandato el próximo 16 de junio, Fernández ha recomendado a su sucesor que "mantenga la calidad técnica de los servicios" de la CNMC y, sobre todo, que se centre en "cuidar a las personas" y retener el talento, porque la competencia desde los ministerios "es durísima".
Continuidad hasta nuevo nombramiento
Aunque el mandato concluya la próxima semana, Fernández se mantendrá al frente de la CNMC hasta que se haya nombrado a otro presidente, sin que por el momento el Gobierno haya designado candidato.
Fernández ha aprovechado su intervención para "dar las gracias" a todos los miembros de la CNMC que le han acompañado en una etapa volcada en el "servicio público diario" y la dedicación "al interés general" que arrancó en 2020, en un momento en que el mundo "ya estaba cambiando".
Orgullosa de los logros alcanzados
Aunque la "absorbente" regulación energética ha sido la que más esfuerzo ha requerido, Fernández se ha mostrado especialmente orgullosa de la liberalización del sector ferroviario y de los avances en materia de telecomunicaciones, que han permitido llegar al "momento precioso" en que no necesita tanta regulación.
"Cierro esta etapa con orgullo", ha asegurado, por haber "formado parte de algo que merece la pena" y porque deja una CNMC "más sólida, más cohesionada, más tecnológica, más internacional" y, sobre todo, "preparada para el futuro".
Acuerdo de corregulación para proteger a menores
En su intervención, Fernández ha avanzado que el miércoles comenzó el proceso de firma de un acuerdo de corregulación junto al sector de la emisión de contenidos para la clasificación de los contenidos audiovisuales con el objetivo de proteger a los menores.
Ha explicado que este proceso es el resultado "de dos años de trabajo" y en él ha "contribuido absolutamente todo el mundo", no solo proveedores de televisión sino también del ámbito digital porque "antes el consumidor era pasivo y ahora es interactivo".
Por el momento se está suscribiendo un código de conducta "que después se eleva a código de corregulación" al que se someterán todos los emisores de contenido, al tiempo que se establecen organismos para presentar reclamaciones, mecanismos y medidas para que los usuarios puedan reclamar.



