Las exportaciones de petróleo venezolano experimentaron un crecimiento explosivo del 144% durante el primer semestre de 2026, según un informe de la firma de análisis marítimo Signal Ocean. Estados Unidos, India y Bahamas se consolidaron como los principales destinos del crudo, en medio de una reactivación del sector energético impulsada por la flexibilización de las licencias estadounidenses.
Crecimiento sostenido en los envíos marítimos
El volumen mensual de cargas transportadas por vía marítima pasó de 0,62 millones de barriles en enero a cerca de 1,5 millones de barriles hacia mediados de junio, medido sobre un promedio móvil de siete días. Este incremento representa el sexto mes consecutivo de alza en las exportaciones petroleras del país. Del total de los embarques, el petróleo crudo concentró el 92%, mientras que el fuel oil representó el 8% restante.
Según Signal Ocean, el repunte inicial coincidió con la reactivación de licencias petroleras, pero se intensificó después del 10 de junio, cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos amplió el alcance de las licencias generales para la extracción de petróleo y minerales en Venezuela.
Principales compradores y acuerdos comerciales
En cuanto a los destinos, Estados Unidos lideró las compras con el 44,7% de los envíos del semestre, seguido por India con el 17,8% y Bahamas con el 10,5%. Los cargamentos de crudo venezolano están siendo comercializados por las firmas Vitol y Trafigura. Además, se suma un acuerdo de largo plazo entre SBS y Pdvsa, orientado a respaldar la modernización de las operaciones y el crecimiento de la producción petrolera del país.
Cifras récord y perspectivas
El informe también señala que los envíos llegaron a superar los 2 millones de barriles a inicios de mayo, y que el promedio acumulado en lo que va del año se ubica cerca de 1,10 millones de barriles diarios, casi el doble del promedio anual registrado tanto en 2024 como en 2025. Este dinamismo refleja una notable recuperación del sector energético venezolano, impulsada por la flexibilización de las sanciones y la mayor demanda internacional.



