Irán cierra temporalmente el estrecho de Ormuz en maniobras navales, amenazando el tráfico petrolero global
Este martes, Irán cerró partes del estratégico estrecho de Ormuz durante varias horas debido a la celebración de maniobras navales. Este estrecho, una arteria vital entre Irán y Omán, es crucial para el transporte marítimo mundial, ya que por él transita aproximadamente el 20% del petróleo consumido a nivel global. La medida ha generado alertas inmediatas sobre el impacto en los precios del crudo y la economía internacional, en un contexto ya tensionado por conflictos en Oriente Medio.
Riesgo de un shock petrolero y alzas en los precios
La situación ha llevado a expertos a advertir sobre el riesgo de un tercer shock petrolero, siguiendo los precedentes de 1973 y 1979, así como el shock gasista de 2022. Sylvain Bersinger, economista fundador de Bersingéco, señaló que un escenario con el barril de Brent alcanzando hasta 110 dólares es creíble, aunque no sería excepcional comparado con picos históricos superiores a 140 dólares. Adam Hetts, de Janus Henderson, coincidió en que los precios deben subir, pero mantenerse en niveles razonables para evitar desequilibrios mayores.
Consecuencias para el comercio y la logística mundial
El conflicto podría representar un shock en los intercambios comerciales, especialmente en un momento en que el comercio global ya enfrenta desafíos como las políticas arancelarias. Economistas del banco ING destacaron que, más allá del sector energético, el cierre del espacio aéreo del Golfo perturba los corredores aéreos entre Europa y Asia. Rubén Nizard, de Coface, añadió que esta crisis podría reavivar la subida de los costes del flete marítimo, afectando aún más las cadenas de suministro.
Impacto en los mercados y la economía global
Para los economistas de Natixis, cualquier interrupción duradera en el tráfico del estrecho de Ormuz tendría implicaciones significativas para los mercados, la inflación y la estabilidad económica mundial. Cyrille Poirier-Coutansais, del Centro de Estudios Estratégicos de la Marina en Francia, enfatizó que el cierre de este estrecho es un asunto de primer orden, particularmente para China, la región más dependiente de sus importaciones petroleras. Esto plantea dudas sobre el combustible necesario para mantener la producción industrial global.
Riesgos en caso de un conflicto prolongado
La duración e intensidad de la guerra serán clave para evaluar sus consecuencias. En un escenario de conflicto prolongado, los economistas del ING prevén que el alza de precios energéticos, las perturbaciones logísticas y el shock de confianza frenarían el volumen de intercambios mundiales. Nizard estimó que un aumento de 15 dólares en el Brent durante un período extendido podría reducir el crecimiento global en 0,2 puntos porcentuales y añadir casi medio punto de inflación, impactos no desdeñables en un contexto económico frágil.
En Europa, los tipos de interés ya han reaccionado, con el alemán a diez años subiendo a 2,70%, reflejando las apuestas de los inversores por una mayor inflación. Aunque Bersinger sugiere que el shock inflacionista podría ser menor que el de 2022-2023, permitiendo a economías como la francesa evitar la recesión, la incertidumbre persiste. Este evento subraya la vulnerabilidad de la economía mundial ante tensiones geopolíticas en zonas estratégicas como Oriente Medio.
