La guerra en Medio Oriente ha desatado una crisis en el sector aéreo europeo, golpeando con especial dureza a las aerolíneas de bajo costo como Ryanair, Transavia y Volotea. El fuerte aumento del precio del combustible ha obligado a estas compañías a cancelar vuelos y ajustar sus operaciones, mientras que los pasajeros enfrentan tarifas más altas y menos opciones de viaje.
Impacto en las aerolíneas de bajo costo
Las aerolíneas de bajo costo, que controlan algo más de un tercio del mercado mundial, son particularmente vulnerables al alza del combustible. Con billetes más baratos, tienen menos margen para absorber los costos adicionales. Michael O'Leary, director ejecutivo de Ryanair, señaló que el temor a una escasez de combustibles desanima a las personas a viajar, afectando las finanzas de estas compañías. "Creemos que la gente se frena a la hora de hacer sus reservas", declaró O'Leary a periodistas italianos en abril.
Cancelaciones y reducciones de vuelos
Ryanair redujo a la mitad su programa de vuelos desde Berlín a partir de octubre, citando una "fiscalidad estúpida" en Alemania, aunque analistas vinculan la medida al costo del combustible. Además, la aerolínea irlandesa recortó en un 10% sus vuelos desde Dublín este verano boreal, argumentando falta de capacidad del aeropuerto. La española Volotea anunció la supresión de cerca del 1% de sus vuelos para los próximos seis meses desde el 1 de abril. Transavia, filial de Air France-KLM, canceló el 2% de sus vuelos en mayo y junio, mientras que KLM limitó sus cancelaciones a menos del 1% de sus vuelos europeos.
Grandes aerolíneas también ajustan
El ajuste no se limita a las low cost. Lufthansa anunció la supresión de 20.000 vuelos hasta finales de octubre, con el cierre de su filial regional CityLine. Air France-KLM también tomó medidas, aunque menos drásticas. La canadiense Air Transat, especializada en turismo masivo, redujo en un 6% su programa de vuelos de mayo a octubre, mientras que la tailandesa Air Asia X anunció la cancelación de algunos vuelos e incluso rutas.
Contratos de cobertura y diferencias
La magnitud del ajuste depende de si las aerolíneas han firmado contratos de cobertura para comprar combustible a un precio fijado. Las compañías europeas suelen hacerlo más regularmente que las de otras regiones, lo que les da cierto respiro. Dudley Shanley, analista financiero del banco de inversiones Goodbody, explicó que "no es inusual que las aerolíneas ajusten sus planes de vuelo en esta época del año", pero advirtió que "si el precio del combustible permanece en este nivel, aún habrá que recortar un poco más en las aerolíneas de bajo costo".
Consecuencias para los viajeros
El comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, advirtió el 22 de abril en SkyNews que "lamentablemente es probable que las vacaciones de mucha gente sean afectadas, ya sea por la cancelación de vuelos o por los precios de pasajes muy, muy altos". La bloguera de viajes Karen Schaler recomendó "reservar temprano" ante la eliminación de miles de vuelos. Mientras la guerra impida la importación de petróleo desde los países del Golfo, los vuelos menos rentables, especialmente los de alta temporada de verano, no podrán mantenerse.
Perspectivas inciertas
El director general de Wizz Air, Jozsef Varadi, afirmó que "no estamos suprimiendo capacidad, porque creo que otros lo harán", en una declaración recogida por Aviation Week desde Berlín. Añadió que "no hace falta correr más rápido que un oso, pero sí más rápido que el tipo de al lado", en referencia a las medidas de la competencia. La incertidumbre persiste, y el sector espera que la situación geopolítica se estabilice para evitar más afectaciones.



