Entre el 13 de febrero y el 29 de abril de 2026, el precio del barril de petróleo de referencia Brent experimentó un incremento significativo, pasando de 67,75 dólares a 120 dólares, lo que representa un crecimiento real de 52,25 dólares. Este repunte ha generado alegría entre los países productores y exportadores de petróleo que no se han visto afectados por el bloqueo del estrecho de Ormuz, ya que cada barril vendido les reporta mayores ingresos. Sin embargo, la situación es diferente para aquellos países que no producen crudo y deben importarlo.
Colombia, un país beneficiado a medias
Aunque Colombia no es un gran productor y exportador de crudo, también se está viendo beneficiado por los precios actuales del mercado. La oferta de petróleo se ha visto limitada debido a los problemas geopolíticos en Oriente Medio, especialmente por el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Para comprender mejor los efectos de estos altos precios y sus causas, El Universal consultó a Rémi Stellian, profesor asociado de la Pontificia Universidad Javeriana.
¿Qué está generando los altos precios del petróleo?
“El evento geopolítico que en este momento está influenciando los precios internacionales del petróleo es evidentemente el conflicto en Oriente Medio. En este conflicto están involucrados principalmente Irán, Estados Unidos e Israel, así como Líbano y otros países cercanos a la zona. Este conflicto ha llevado a que Irán cierre el estrecho de Ormuz, paso obligado para el 20% del crudo global. Ese bloqueo genera problemas de abastecimiento, especialmente en la región asiática y en China, que es uno de los principales clientes de Irán. Esto obliga a buscar otros puntos de abastecimiento, pero sus capacidades no son suficientes para atender la demanda, lo que inevitablemente aumenta el precio. Hay gran demanda y menos oferta disponible, y desde hace varias semanas el petróleo supera los 100 dólares por barril”, explicó Stellian.
“En teoría, en el corto y mediano plazo, se podría observar una estabilización de precios a un nivel relativamente estable que refleje la situación geopolítica. Esto pasa por conversaciones exitosas donde Irán acepte desbloquear el estrecho de Ormuz y Estados Unidos ponga fin al bloqueo marítimo que ejerce contra Irán. La clave estará en la solución de un evento geopolítico que desató una guerra, lo que requiere esfuerzos diplomáticos y tiempo para las negociaciones. Desde mi punto de vista, bastante pesimista, no podemos descartar que se llegue a un acuerdo para aliviar las tensiones”, agregó.
¿Quiénes ganan con un barril de petróleo que supera los 100 dólares?
“Primero, en cierta medida, los países exportadores de petróleo, pues tendrán un precio mayor y más ingresos. En el caso de Colombia, significa que Ecopetrol tendrá mayores ingresos, se generarán mayores regalías, mayores pagos de dividendos a los socios y un alivio en las finanzas públicas del país. No obstante, Colombia también importa productos que no se producen en su territorio y que tienen como insumo el petróleo, como plásticos, textiles, productos químicos y cosméticos. Por lo tanto, hay posibilidades de aprovechar este buen momento para promover las exportaciones, pero al mismo tiempo las importaciones de productos dependientes del petróleo podrían ser más costosas. También ganan las compañías petroleras fuera de Oriente Medio que pueden abastecer a sus clientes sin las tensiones del bloqueo, así como los agentes financieros que especulan con el precio del petróleo”, afirmó Stellian.
¿Quiénes pierden con esos precios?
“Los países que tienen que importar petróleo, que son dependientes de ese producto, son los principales perdedores. Para estas economías, el impacto puede ser duro, y esto no excluye a las economías más avanzadas, como las de Europa. Como el petróleo es un insumo importante para la logística, el transporte y varios productos plásticos y textiles, muchas empresas tienen ahora una presión adicional en sus costos de producción. Hay que innovar y encontrar una manera de absorber este aumento, que puede pasar por el aumento en los precios de venta, aunque sería la última solución para evitar perder clientes. Esto generaría presiones inflacionarias, ya que casi todos los sectores se ven afectados. Eso podría provocar una respuesta del banco central con medidas como el aumento de las tasas de interés, generando un efecto recesivo en la economía nacional. Las pérdidas y costos pueden ser diversos y graves”, señaló el profesor.
¿Cómo impacta esto a Colombia?
“Colombia es un país cuya oferta exportable incluye petróleo. Ecopetrol y todos sus proveedores se benefician de un precio mayor, lo que se traduce en mayores regalías, impuestos y dividendos para el Estado, que es el accionista mayoritario. Podemos esperar un alivio en las finanzas públicas, pero si importamos productos cuyo insumo es el petróleo, estas importaciones serán más costosas. Además, el peso colombiano se está apreciando frente al dólar, lo que hace que importar sea menos costoso. Hay efectos positivos y negativos al mismo tiempo”, explicó Stellian.
¿Es posible predecir la duración de esta tendencia?
“Hay cierta incertidumbre, pero en el corto plazo se puede proyectar que ciertos proyectos de exploración petrolera podrían ser más rentables, lo que ayudaría a atraer inversión extranjera en el sector de hidrocarburos. Sin embargo, eso es hipotético. Hay que esperar si la situación geopolítica se soluciona”, indicó.
¿Qué podría solucionar esta situación?
“Volver a tener precios por debajo de los 80 o 100 dólares por barril requiere una negociación que logre un cese al fuego y un acuerdo de paz definitivo, pero es complejo por la diversidad de actores involucrados”, concluyó Stellian.



