Pedir plata prestada en Colombia se ha vuelto más caro. La tasa promedio a la que el sistema financiero otorgó préstamos alcanzó el 18,9%, el nivel más alto desde julio de 2024, según un informe de Grupo Cibest e Investigaciones Bancolombia. Este incremento coincide con una desaceleración en los desembolsos de vivienda y consumo, dos de las modalidades más sensibles para los hogares.
El costo del crédito sigue subiendo
El informe revela que el costo de financiamiento continuó aumentando incluso con la tasa de política monetaria del Banco de la República estable en 11,25%. En comparación con abril, la tasa promedio de los créditos subió 15 puntos básicos, mientras que frente a mayo de 2025 el incremento fue de 194 puntos básicos.
Dependiendo de la modalidad, las tasas alcanzan niveles considerablemente más altos. El crédito de consumo registró una tasa promedio de 21,7%, el comercial llegó a 17,2%, en vivienda la tasa promedio fue de 14,5% y el microcrédito alcanzó el 41,6%, la más alta entre las diferentes líneas de financiación. En la práctica, esto implica cuotas más elevadas para quienes buscan financiar compras, proyectos o inversiones.
Desaceleración en desembolsos de vivienda y consumo
El encarecimiento del dinero comienza a reflejarse en el comportamiento de los desembolsos. Según Grupo Cibest, el crecimiento real de los desembolsos se ubicó en 8,7% anual, una moderación frente a la dinámica de 2025. La desaceleración es especialmente visible en vivienda y consumo: los desembolsos para vivienda crecieron 6,5% anual, mientras que los de consumo avanzaron 13,4%. Ambos indicadores se encuentran muy lejos de los ritmos superiores a 25% que se observaron a finales del año pasado.
La pérdida de velocidad en estos segmentos es relevante porque son una referencia del apetito de los hogares por endeudarse y realizar gastos de largo plazo. Además de las tasas de interés elevadas, el informe señala otros factores que han influido en la moderación del crédito para vivienda, como cambios en las condiciones del mercado y mayores costos que enfrentan los hogares.
Los ahorradores se benefician
Mientras los usuarios de crédito enfrentan costos más altos, los ahorradores continúan encontrando oportunidades en productos tradicionales como los CDT. Los certificados a término fijo de 360 días alcanzaron una tasa de 12,3%, mientras que los de 180 días llegaron a 10,5%. Estos niveles mantienen atractiva la rentabilidad para quienes buscan alternativas conservadoras de ahorro.
La diferencia entre ambos escenarios refleja una realidad del mercado: las condiciones que benefician a los ahorradores suelen ser las mismas que encarecen el acceso al crédito.
Volumen de desembolsos y perspectivas
Durante el periodo analizado, el sistema financiero desembolsó 34,55 billones de pesos. La mayor parte se concentró en crédito comercial, con 23,25 billones. Sin embargo, el crecimiento del crédito continúa con menos impulso que meses atrás. El aumento de las tasas, la cautela de los hogares y las condiciones del mercado están moderando el ritmo de expansión de los préstamos.
Por ahora, conseguir financiación sigue siendo posible, pero cuesta más. Mientras las tasas permanezcan en niveles elevados, tanto consumidores como compradores de vivienda tendrán que evaluar con más cuidado cada decisión de endeudamiento.



