Se espera que la Reserva Federal (FED) mantenga las tasas de interés sin cambios este miércoles, al término de la primera reunión presidida por Kevin Warsh. Es probable que la nueva declaración de política monetaria y las previsiones económicas reflejen la creciente preocupación por la inflación, avivada por la guerra de Irán, a pesar de la caída de los precios del crudo debido a las esperanzas de un acuerdo de paz.
Datos económicos sólidos
Los datos recientes muestran una sólida creación de empleo en Estados Unidos, una tasa de desempleo relativamente baja del 4,3% y una inflación muy por encima del objetivo del 2% de la FED. Muchos analistas prevén que se elimine de la declaración de política monetaria la referencia a "ajustes adicionales" de su tasa de referencia, una expresión utilizada para indicar posibles bajadas futuras de los costos de financiación.
Los sólidos datos de ventas minoristas de mayo confirmaron que la base de consumo de la economía no se ha debilitado. Las ventas aumentaron casi un punto porcentual el mes pasado, cerca del doble de lo que esperaban los economistas. Incluso excluyendo el elevado gasto en gasolina, las ventas minoristas subieron un 0,7%, frente al alza del 0,2% registrado en abril.
Cambio de lenguaje
Warsh ha declarado que, en general, no le gustan las orientaciones prospectivas sobre la política monetaria. La racha continuada de datos sólidos ha llevado a muchos responsables de la FED a afirmar que es hora de eliminar el "sesgo expansivo" en favor de un lenguaje más neutral que contemple la posibilidad de que puedan ser necesarias alzas de tasas.
Actualmente, los inversores prevén que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), encargado de fijar la política monetaria del banco central estadounidense, apruebe una subida de tasas de un cuarto de punto porcentual en diciembre.
"Esperamos un sesgo más neutral", escribió Michael Feroli, de JP Morgan. "Es posible que el comité, bajo la dirección de Warsh, dé un hachazo al comunicado y elimine por completo las orientaciones sobre las tasas, ya sea en esta reunión o en el futuro".
Feroli indicó que los cambios podrían ganarse el apoyo de las tres autoridades que disintieron a favor de un lenguaje más estricto en la reunión de abril. Esto daría a Warsh —quien considera la disidencia como un signo de salud institucional y quiere que las reuniones de la Fed se asemejen a una "pelea familiar"— un voto unánime en su primera intervención.
Detalles de la reunión
La decisión de la FED sobre las tasas, la declaración de política monetaria y las previsiones actualizadas de las autoridades se darán a conocer a las 18:00 GMT. Warsh, que sustituyó el mes pasado al anterior presidente de la FED, Jerome Powell, ofrecerá una rueda de prensa media hora más tarde, manteniéndose por ahora fiel al calendario adoptado por su predecesor. Powell seguirá siendo miembro con derecho a voto del comité de política monetaria en su actual cargo de gobernador de la FED.
Estilo de liderazgo
En su audiencia de confirmación ante el Senado, Warsh afirmó que considera que las autoridades de la FED hablan demasiado y aportan muy poco al debate sobre la política monetaria. Esto podría ser un indicio de que reducirá el ritmo de sus apariciones públicas y su disponibilidad.
Warsh, de 56 años, fue confirmado en mayo para un mandato de cuatro años al frente de la FED y de 14 años en la Junta de Gobernadores. Asumió el cargo en medio de las tensas relaciones entre Powell y la Casa Blanca, a raíz de la negativa del expresidente de la FED a aplicar las importantes bajadas de tasas exigidas por el presidente Donald Trump.
La animosidad se caracterizó por los esfuerzos de Trump por obtener un mayor control sobre el banco central, mediante el intento de destituir a la gobernadora Lisa Cook —la primera medida de este tipo por parte de un mandatario— y la apertura de una investigación penal contra Powell, que posteriormente fue archivada.
La Corte Suprema debe decidir este mes si Cook puede conservar su puesto. Aunque se espera que la sentencia le sea favorable, podría tener importantes implicaciones para la gobernanza de la FED en el futuro. Powell, que asistió a la vista de Cook ante la Suprema, ha sido ampliamente elogiado por resistirse a la presión de Trump sobre el banco central. Warsh no se ha pronunciado directamente sobre el caso de Cook ni sobre la campaña de presión contra su predecesor.



