Cuba enfrenta su sexto apagón nacional en medio de crisis estructural
La grave crisis energética que afecta a Cuba desde mediados de 2024 ha llevado a la isla a experimentar su sexta desconexión total del Sistema Energético Nacional (SEN) en apenas año y medio. Este nuevo apagón ha dejado sin corriente eléctrica a más de nueve millones de personas, agravando una situación que ya era crítica en todo el territorio nacional.
Contexto previo de emergencia energética
Antes de esta nueva "desconexión total", la situación en Cuba ya presentaba características alarmantes. En La Habana, los ciudadanos sufrían apagones de aproximadamente 15 horas diarias, mientras que en diversas provincias se registraban periodos continuos sin suministro eléctrico que alcanzaban hasta dos días completos. Esta precariedad en el servicio básico ha generado un creciente malestar entre la población.
Impacto económico y social inmediato
La actividad económica se encuentra prácticamente paralizada en gran parte del país, con industrias estatales detenidas y servicios esenciales deteriorándose progresivamente. El descontento social ha ido en aumento de manera significativa, manifestándose en protestas que se han sucedido en distintas ciudades cubanas durante los últimos días. Al menos una de estas manifestaciones culminó de forma violenta, resultando en detenciones por parte de las autoridades.
Respuesta oficial e investigación de causas
El Ministerio cubano de Energía y Minas (Minem) ha indicado inicialmente a través de redes sociales que "no se reportan averías en ninguna de las unidades térmicas que estaban en funcionamiento" al momento de producirse la desconexión total. Las autoridades han anunciado que "se investigan las causas y comienzan a activarse los protocolos para el restablecimiento" del servicio eléctrico.
Sin embargo, las tareas de restablecimiento del SEN constituyen un procedimiento particularmente lento y laborioso que, en experiencias anteriores, ha requerido varios días para completarse. Esta lentitud en la recuperación del servicio agrava aún más la situación de emergencia que vive la población.
Historial reciente de apagones nacionales
Cuba ha registrado seis apagones nacionales completos durante el último año y medio, además de numerosos cortes parciales del suministro eléctrico. El más reciente de estos apagones parciales, ocurrido la semana pasada, dejó sin electricidad a dos tercios del territorio nacional.
La cronología de estos eventos críticos es la siguiente:
- El primer apagón nacional ocurrió el 18 de octubre de 2024 debido a un fallo en la termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las mayores instalaciones de generación del país.
- El segundo se registró el 6 de noviembre de 2024, tras el paso del huracán Rafael con categoría 3 por la región occidental de Cuba.
- El tercer apagón nacional tuvo lugar en diciembre de 2024, nuevamente por una avería en la termoeléctrica Guiteras.
- En marzo de 2025 se produjo el cuarto corte generalizado, originado por una avería en una subestación eléctrica.
- El quinto apagón nacional ocurrió en septiembre de 2025, una vez más debido a problemas en la termoeléctrica Guiteras.
En todos estos casos, reconectar completamente el SEN requirió varios días, y restablecer el servicio en toda la isla demandó aún más tiempo, evidenciando la fragilidad estructural del sistema energético cubano.
Causas estructurales de la crisis energética
La situación crítica del Sistema Energético Nacional responde principalmente a dos factores fundamentales:
Infraestructura obsoleta y mal mantenida: Las frecuentes averías en las centrales termoeléctricas del país, cuya antigüedad y estado de conservación son preocupantes, representan el primer gran problema. En la actualidad, nueve de las dieciséis unidades de generación de estas infraestructuras se encuentran averiadas o en procesos de mantenimiento, limitando severamente la capacidad productiva del sistema.
Expertos independientes señalan que esta crisis energética es consecuencia de una infrafinanciación crónica del sector eléctrico, que ha estado completamente en manos del Estado cubano desde el triunfo de la revolución en 1959. Estos analistas estiman que el saneamiento completo del SEN requeriría una inversión de entre 8.000 y 10.000 millones de dólares, cifras que superan ampliamente las posibilidades económicas de Cuba, sumida en una grave crisis económica desde hace más de cinco años.
Falta de combustible para generación: El segundo factor determinante es la escasez de combustible para los motores de generación que emplean diésel y fueloil. Desde hace años, el Gobierno cubano enfrenta dificultades para importar estos combustibles debido a sus problemas para generar suficientes divisas extranjeras.
A esta situación estructural se ha sumado desde enero el bloqueo petrolero implementado por Estados Unidos, que presiona a la isla para que realice reformas, principalmente de carácter económico. El Gobierno cubano asegura que los motores de generación han permanecido parados durante los últimos tres meses, agravando aún más la crisis energética.
Costo económico y social de los apagones
Los recurrentes apagones representan un lastre significativo para la economía nacional, que según datos oficiales se ha contraído más de un 15% desde 2020. Gran parte de la industria estatal permanece paralizada, y los servicios esenciales han experimentado un deterioro considerable en los últimos tiempos.
Los cortes eléctricos también avivan el descontento social en Cuba y han estado vinculados a las principales protestas registradas en el país durante los últimos años. Desde el estallido social del 11 de julio de 2021, considerado la mayor manifestación antigubernamental en décadas, hasta las protestas de este fin de semana en La Habana y Morón, los apagones han funcionado como detonante del malestar ciudadano.
El Gobierno cubano, por su parte, destaca el impacto de las sanciones estadounidenses sobre la industria energética nacional y acusa a Estados Unidos de ejercer una "asfixia energética" contra la isla. Esta confrontación diplomática se desarrolla en paralelo a la emergencia humanitaria que vive la población cubana, atrapada entre la crisis estructural interna y las presiones externas.
