En medio del rifirrafe con la Alcaldía de Bogotá, el Gobierno y la Gobernación de Cundinamarca formalizaron el cierre financiero del Regiotram del Norte mediante la firma del Otrosí No. 5 al convenio de cofinanciación del proyecto. Con este acuerdo, el Ejecutivo se comprometió a cubrir $1,95 billones adicionales del presupuesto, con el objetivo de avanzar en la licitación del tren que conectará a Bogotá con Chía, Cajicá y Zipaquirá.
Firma del acuerdo
La firma la suscribieron la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas; el ministro de Hacienda, Germán Ávila; el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey; y el gerente general de la Empresa Férrea Regional, Orlando Santiago Cely, quienes resaltaron la importancia de dar inicio a un proyecto que ya completó más de siete años entre planes, propuestas y modificaciones.
Ausencia de Bogotá
Frente a las acusaciones de que Bogotá quedó por fuera del proyecto, Ávila aseguró que “razonablemente, debería estar aquí presente la Alcaldía de Bogotá. La mitad del proyecto se desarrolla en la ciudad y más de la mitad de las estaciones son parte de la red urbana de Bogotá. Sin embargo, no nos fue posible lograr su incorporación en los días anteriores”. Aunque el ministro reconoció que la vinculación del Distrito había sido una prioridad, recalcó que el proceso de licitación no podía seguir esperando. “Teníamos como prioridad asegurar que, antes de que termine este Gobierno, estuviera en marcha la licitación para contratar el proyecto”. No obstante, recalcó que la puerta sigue abierta e hizo una invitación al alcalde Carlos Fernando Galán a que “participe en el futuro en la incorporación con este proyecto”.
La ministra Rojas también negó que la ciudad no esté integrada en el Regiotram, pues aseguró que “casi que debería llamarse el tren de Bogotá: 11 de las 17 estaciones son en Bogotá y $7 billones de los $17 billones del presupuesto se invierten en la ciudad” y recalcó que, pese a que puedan existir aspectos técnicos que se puedan cambiar, “no se puede llegar al punto de la inacción y la inmovilidad por pretender que se cumplan todos los puntos”.
Llamado a Galán
Al respecto, recalcó que, en el encuentro que sostuvo con Galán, le planteó al mandatario distrital que los estándares técnicos que Bogotá está exigiendo para el Regiotram se apliquen con la misma vara a otras obras de movilidad de la capital. “Estos estándares altos y exigentes que no habíamos visto en una posición de Bogotá frente a otros proyectos de movilidad, pero que ahora se están poniendo en este proyecto, se los voy a pedir también en el metro elevado”, advirtió.
A su vez, Rojas propuso al alcalde que los $2,3 billones que el Distrito aseguró tener reservados para el proyecto, se destinen a las mejoras que la misma Alcaldía planteó. “Estamos totalmente abiertos, pero también totalmente decididos a continuar con este proyecto”, señaló sobre la firma del Conpes y del otrosí.
Mensaje del gobernador
Por su parte, el gobernador Rey precisó que “no hay rivalidad, aquí no hay buenos y malos. Aquí lo único que hay es intenciones de sacar adelante esta región” y envió un mensaje directo al alcalde Galán: “esperamos poder, una vez finalizadas estas mesas, tener algunas de estas observaciones incorporadas”, sobre las cuales enfatizó en que ninguna será descartada de entrada. “En caso de que tengan viabilidad técnica, capacidad argumentativa y un buen soporte para que se incorporen dentro del proyecto, claramente lo haremos”.
Rey también desmontó el argumento de que el proyecto ignoró a Bogotá desde su diseño; debido a que recordó que, entre 2021 y 2023, la Alcaldía participó en más de 101 mesas técnicas y estableció que la ciudad solo requería integración física y operacional del Regiotram con las líneas del Metro y las troncales masivas de Transmilenio. No obstante, el gobernador alertó que fue el propio Distrito que, horas atrás, indicó que también necesitaba integración adicional con el Sitp zonal. “Ahora, que si se quiere incorporar, pues claramente volvemos a abrir la discusión”, señaló, para lo cual sugirió una salida práctica: que Bogotá financie esas adecuaciones con sus propios recursos mediante contratos paralelos, sin necesidad de vincularse formalmente al convenio de cofinanciación.
Los números del cierre financiero
Con el Otrosí No. 5, la Nación sumó recursos adicionales por $1,95 billones, autorizados por el Confis y respaldados en el Conpes 4190 de 2026. Con esto, se elevó el aporte total del Gobierno nacional a $14,1 billones, equivalente a 82% del costo total del proyecto, por encima del tope de 70% que establece la ley y que fue habilitado mediante el artículo 173 del Plan Nacional de Desarrollo. En el caso de la Gobernación de Cundinamarca, esta aportará $3,2 billones. La licitación debe quedar en firme en julio, con un plazo de 34 días hábiles.
Al respecto, la ministra de Transporte reconoció que llegar a 82% de aporte nacional no fue una decisión fácil en el contexto fiscal actual. “Aún con las condiciones fiscales apretadas que tiene la Nación, la apuesta es tan grande que se sacó el recurso necesario para garantizar el cierre financiero del proyecto”, explicó. El ministro Ávila complementó que el respaldo incluye la garantía de vigencias futuras y estabilidad presupuestal para el desarrollo del proyecto.
Tensión con el Distrito
Sin embargo, salió a la luz otro frente de tensión con el Distrito, en relación con el diseño estructural del tren en algunos tramos urbanos. Rey explicó que, aunque el corredor férreo existe hace más de 140 años, la ciudad creció ocupando sus espacios naturales y de espaldas al tren, forzando al proyecto a elevar el Regiotram en ciertos cruces viales. “A pesar de que, en el mundo, la prioridad a nivel debe ser del tren, no del automóvil, aquí para tratar de convivir el nuevo proyecto con el modelo de ciudad que hoy tenemos, en algunos puntos es necesario que el tren se eleve”, detalló.
El gobernador también respondió a las comparaciones que ha hecho el alcalde Galán entre la altura del Metro y la del viaducto del Regiotram y explicó que, entre más alto esté el viaducto, más larga debe ser la rampa de acceso para mantener una pendiente máxima de 5%, lo que a su vez generaría un mayor impacto paisajístico en zonas que ya tienen una relación compleja con el corredor férreo.
El impacto del Regiotram
El Regiotram del Norte conectará a Bogotá con Zipaquirá, Cajicá y Chía a través de 17 estaciones, once de ellas dentro del perímetro urbano de la capital. Según Rey, habrá más de 1,8 millones de personas beneficiadas directamente por el sistema, que promete reducir a 50 minutos desplazamientos que hoy pueden tomar dos horas. “Muchos jóvenes tardan dos horas para ir de Bogotá a las universidades localizadas en Cajicá o en Chía, o los abuelos que tardan dos horas para llegar a sus citas médicas al centro de la ciudad desde esa región, que pierden sus citas, los jóvenes estudiantes perdiendo materias, los trabajadores perdiendo sus empleos”, describió.
Rey también destacó el potencial turístico del proyecto para la región, pues señaló que la Catedral de Sal de Zipaquirá recibe 700.000 visitantes al año, más de 30% de ellos extranjeros; por lo que el tren facilitaría ese flujo desde Bogotá hacia uno de los destinos más visitados del país. Además, subrayó que municipios de provincias como Ubaté, Las Almeidas y Rionegro podrían beneficiarse indirectamente al conectar con Zipaquirá y desde allí acceder al tren.
A su turno, Ávila destacó que el proyecto no se limita al corredor norte: va acompañado del corredor férreo hacia Facatativá, lo que en conjunto constituiría, según él, un hito para la movilidad regional en Colombia. “Por su calidad y especificación técnica, va a ser comparable con las mejores calidades de los transportes férreos regionales en el mundo”, afirmó.



