Arabia Saudí frena megaproyectos como The Line y prioriza Mundial 2034
Arabia Saudí frena The Line y prioriza Mundial 2034

Arabia Saudí frena sus sueños futuristas y apuesta por realidades inmediatas

Los ambiciosos proyectos de la Visión 2030 de Arabia Saudí, que prometían transformar radicalmente el país, se enfrentan a una dura realidad. El gobierno saudí ha admitido oficialmente que megaproyectos faraónicos como la ciudad futurista The Line ya no son viables en su concepción original, trasladando el foco hacia compromisos más inmediatos y tangibles como la organización del Mundial de fútbol 2034.

El ocaso de The Line: una promesa incumplida

Cuando se presentaron los primeros detalles de The Line, el mundo quedó boquiabierto ante la propuesta: una ciudad lineal de 170 kilómetros de largo, completamente libre de coches y carreteras, alimentada exclusivamente por energías renovables donde cualquier servicio estaría a solo cinco minutos a pie. Este espejismo futurista en pleno desierto prometía revolucionar la vida urbana tal como la conocemos.

The Line era solo la joya de la corona de Neom, un megaproyecto valorado en 500.000 millones de dólares que incluía desde islas artificiales hasta complejos turísticos de esquí en medio del desierto. Todo esto se enmarcaba en la Visión 2030, el ambicioso plan saudí para dejar atrás su dependencia del petróleo y convertirse en una potencia turística y tecnológica global.

Sin embargo, la realidad ha sido menos reluciente que los renders en 3D. The Line, que originalmente prometía albergar a 9 millones de personas para 2030, ha visto sus expectativas reducidas drásticamente. El presupuesto inicial se ha evaporado entre costos astronómicos y precios del petróleo que no acompañan el desarrollo del proyecto.

Cambio radical de prioridades

El ministro de Inversiones saudí, Jaled al Faleh, justificó recientemente el retraso de estos megaproyectos señalando la "disminución de la viabilidad" de algunos de ellos. Durante una sesión en el foro del sector privado del fondo soberano saudí (PIF), el ministro explicó que han surgido prioridades no planificadas previamente, específicamente la organización de la Expo 2030 y el Mundial de fútbol de 2034.

"Un importante porcentaje de esas inversiones eran para incentivar varios sectores en el reino, incluidos proyectos sin precedentes como Neom, The Line y otros, pero durante este periodo aparecieron prioridades no planificadas previamente", declaró al Faleh.

El responsable indicó que el Mundial de fútbol es ya una "realidad", por lo que el reino no debe construir sólo estadios, sino convertirlos en "centros de una zona económica", además de mejorar la calidad de vida "no sólo para los visitantes, sino también para los residentes".

Consecuencias del cambio de rumbo

La decisión de priorizar eventos internacionales sobre megaproyectos futuristas ya tiene consecuencias concretas:

  • Kazajistán reemplazará a Arabia Saudí como sede de los Juegos Asiáticos de Invierno de 2029
  • El complejo turístico de esquí Trojena, pieza central de Neom, no estará listo para el evento
  • Se desaceleran significativamente las inversiones en proyectos de infraestructura futurista
  • El sector privado es llamado a tomar un papel más activo en la inversión nacional

Yasir al Rumayyan, gobernador del fondo soberano saudí, hizo un llamado al sector privado para que invierta en Arabia Saudí, mientras que el fondo que él dirige estará para "sentar las bases del crecimiento" en esta nueva etapa.

¿El fin del sueño saudí?

La apuesta saudí por reinventarse sigue viva, pero sus prioridades acaban de cambiar radicalmente. La pregunta que queda en el aire es si el país continuará invirtiendo en ciudades del futuro que quizá nunca se completen, o si redirigirá permanentemente los recursos hacia compromisos más tangibles y realizables en el corto plazo.

Lo que es evidente es que los megaproyectos faraónicos han chocado con la realidad económica y logística, forzando al gobierno saudí a reevaluar su estrategia de desarrollo y diversificación económica más allá del petróleo.