Bogotá da un paso crucial en movilidad con inauguración de puente estratégico
En un acto protocolario realizado este lunes 30 de marzo de 2026, las autoridades capitalinas habilitaron oficialmente el nuevo puente vehicular ubicado en la intersección de la Avenida Primero de Mayo con la carrera 68, en el sector sur de Bogotá. La ceremonia contó con la presencia del alcalde Carlos Fernando Galán, la secretaria de Movilidad Claudia Díaz, el director del Instituto de Desarrollo Urbano Orlando Molano y el gerente de Metro de Bogotá Leonidas Narváez.
Conectividad futura entre sistemas de transporte masivo
Esta infraestructura, cuya construcción demandó aproximadamente veinte meses de trabajo continuo, representa mucho más que una simple solución vial inmediata. El puente está diseñado para convertirse en un nodo estratégico que enlazará físicamente la primera línea del Metro de Bogotá con la troncal de Transmilenio de la Avenida 68, creando un corredor multimodal sin precedentes en la ciudad.
El gerente Narváez destacó durante la inauguración que "esta obra no solo aliviará el tráfico actual, sino que sienta las bases para la integración total de nuestros sistemas de transporte". Los beneficios inmediatos ya son palpables para los bogotanos que transitan por el suroccidente de la capital, una zona tradicionalmente congestionada.
Detalles operativos y planificación a futuro
Aunque el puente cuenta con tres carriles diseñados para el flujo vehicular, actualmente solo se encuentran habilitados dos de ellos. Esta decisión responde a una planificación meticulosa relacionada con las obras complementarias del Metro. El tercer carril permanecerá temporalmente cerrado debido a su proximidad con la futura estación de la nave central del sistema férreo.
El alcalde Galán explicó con detalle esta situación: "A pocos metros de este punto se construye la estación número siete de la primera línea del Metro, que conectará subterráneamente con la troncal de Transmilenio. Por razones de seguridad y coordinación de obras, mantenemos ese carril pendiente, pero la apertura parcial ya marca un hito significativo en nuestro cronograma".
Impacto en el transporte público y privado
La puesta en servicio de esta infraestructura beneficia tanto a vehículos particulares como a los buses del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), permitiendo:
- Reducción significativa de tiempos de desplazamiento en el corredor suroccidental
- Descongestión de vías alternas que soportaban tráfico desbordado
- Mayor fluidez para rutas de transporte público existentes
- Preparación del terreno para futuras ampliaciones de capacidad
Paralelamente a la operación del puente, continúan a ritmo acelerado los trabajos de la estación subterránea del Metro, que constituirá un intercambiador de pasajeros entre los dos sistemas de transporte masivo más importantes de la capital. Esta coordinación entre obras superficiales y subterráneas demuestra la complejidad técnica del proyecto integral.
Las autoridades reiteraron su compromiso con el cronograma establecido, señalando que la apertura total de los tres carriles se realizará una vez culminen las obras críticas del Metro en este sector específico. Mientras tanto, la ciudad gana un importante eslabón en su red vial que anticipa la transformación multimodal que experimentará Bogotá en los próximos años.



