Isagén emitió un comunicado en el que rechaza tener responsabilidad sobre la operación, administración y mantenimiento actual de los corredores viales que conectan a Bucaramanga con San Vicente de Chucurí y con Barrancabermeja, dos vías que atraviesan una crisis de transitabilidad y que han concentrado la atención pública por su deterioro.
La generadora de energía sostuvo que ambos corredores fueron entregados formalmente a sus propietarios hace más de diez años y que, desde entonces, la gestión recae en las autoridades competentes, como la Gobernación de Santander y el Instituto Nacional de Vías (Invías).
Vía a San Vicente de Chucurí
Sobre la vía a San Vicente de Chucurí, en el sector Lisboa–La Cananá, la empresa precisó que se trata de una vía secundaria de competencia departamental. Su trazado, según el comunicado, corresponde a la sustitución del corredor original que comunicaba con el municipio y fue aprobado por las autoridades ambientales en el marco de la licencia del proyecto Hidrosogamoso, sin modificaciones unilaterales por parte de Isagén durante su construcción.
La compañía indicó que la vía fue recibida a satisfacción por la Gobernación de Santander mediante acta suscrita en diciembre de 2016. En ese documento se estableció el compromiso voluntario de la empresa de realizar el mantenimiento del corredor durante tres años, plazo que, asegura, cumplió a cabalidad. El cierre formal de esa obligación se notificó a la Gobernación el 30 de diciembre de 2019.
Isagén atribuyó el deterioro actual de la vía a la falta de mantenimiento preventivo en años recientes, al aumento del tráfico vehicular y al paso de vehículos pesados, factores asociados, entre otros, al crecimiento del turismo en la zona. La empresa subrayó que el estado del corredor “nada tiene que ver con la operación del embalse”.
Corredor Bucaramanga–Barrancabermeja
Frente al corredor nacional Bucaramanga–Barrancabermeja, la generadora recordó que se trata de una vía de competencia del Invías. El tramo sustituido, de 11 kilómetros, fue entregado a esa entidad mediante acta del 1 de mayo de 2015, y desde entonces su operación y mantenimiento están a cargo del Invías bajo la figura de concesión.
La empresa también citó un fallo del Consejo de Estado de septiembre de 2024, que resolvió una acción popular interpuesta por terceros y relevó a Isagén de cualquier responsabilidad sobre la protección del derecho colectivo asociado al mantenimiento de la vía sustitutiva. La sentencia ordenó al Invías evaluar la totalidad del corredor en un plazo máximo de seis meses, ejecutar las obras de estabilización en el año siguiente y adelantar las intervenciones de mitigación necesarias para garantizar la seguridad de los actores viales.
Postura de Isagén
En el comunicado, Isagén reiteró su condición de empresa privada de generación de energía y descartó asumir responsabilidades permanentes sobre infraestructura vial entregada formalmente hace más de una década. La compañía recordó que ha aportado al desarrollo regional con transferencias de ley superiores a 359 mil millones de pesos desde el inicio de operaciones y cerca de 28 mil millones en inversión social y voluntaria solo durante 2025.



