Caquetá, Vichada y Mesetas: territorios que transforman el conflicto en turismo comunitario
De la guerra al turismo: tres regiones colombianas cambian su historia

De la confrontación armada a la conservación: la nueva apuesta de tres regiones colombianas

Durante décadas, los departamentos de Caquetá, Vichada y el municipio de Mesetas en Meta fueron sinónimo de confrontación armada, violencia y actividades ilícitas. Hoy, estas regiones están escribiendo un nuevo capítulo en su historia, transformando sus territorios a través del turismo comunitario como motor de desarrollo económico y reconciliación social.

Caquetá: la puerta amazónica que renace

Ubicado en la transición entre la cordillera de los Andes y el sistema amazónico, Caquetá fue durante años escenario ideal para el accionar de grupos guerrilleros, paramilitares y organizaciones ilícitas. Las noticias que dominaban los medios giraban alrededor de ataques, violencia y desplazamiento forzado. Actualmente, aunque persisten algunos desafíos, las comunidades locales trabajan intensamente para que los colombianos descubran esta poco explorada "puerta de entrada a la Amazonía colombiana".

Blaismir González Quiñones, integrante de la mesa departamental de turismo del Caquetá, identifica como principal reto la percepción negativa que tienen quienes nunca han visitado el territorio. "Somos considerados uno de los departamentos con logo rojo de Colombia, pero toda la apuesta al sector que se ha venido haciendo desde el año pasado con el VII Encuentro Acotur atrajo a empresarios para que vieran la historia que aún no se ha contado", afirma con convicción.

La oferta turística caqueteña se estructura en cuatro grandes líneas: el centro, la ruta norte, la ruta sur y la ancestral. Esta última se concentra en los municipios de Solano y Milán, donde se encuentra el Parque Nacional Chiribiquete, hogar de una de las mayores galerías de arte rupestre del mundo. Las experiencias incluyen aventura en cuerpos de agua como ríos y cascadas, caminatas en atractivos como la Cueva de Colores en la Reserva Las Palmas, y más de 70 actividades distribuidas en nueve municipios de la cordillera oriental.

Emprendimientos que sanan heridas

Diana María Avendaño, fundadora de Caquetá for You, representa el espíritu transformador de la región. Víctima de la violencia que creció en un ambiente de zozobra, Avendaño regresó a su territorio después de recorrer el mundo para ofrecer experiencias de bienestar que combinan su profesión como psicóloga con la naturaleza abundante del Caquetá.

"La guerra deja muchas heridas en lo individual y colectivo, pero aun así los caqueteños somos personas muy amables, directas y, como buenos calentanos, bailamos muy bien. Hay cosas muy lindas aún por mostrar", afirma con orgullo. Su enfoque desde la responsabilidad social corporativa implica involucrar activamente a la comunidad y al medio ambiente, no solo en el discurso sino principalmente en la práctica.

La gastronomía local también destaca con preparaciones innovadoras: aromáticas de plantas amazónicas, proyectos de yogur griego, cultivos de champiñones y chorizos locales empacados al vacío. Avendaño advierte con sabiduría: "El turismo tiene que llegar como una fuerza transformadora, pero no puede ser una bonanza más porque si no vamos a dañar la naturaleza. Si pensamos el turismo como algo masivo, vamos a destruir su biodiversidad".

Vichada: etnoturismo en la Orinoquía y Amazonía

Al este del país, en las regiones de la Orinoquía y la Amazonía, el departamento del Vichada con capital en Puerto Carreño sigue un camino similar. Natalia Hernández, profesional universitaria de la Gobernación del Vichada, reconoce que tradicionalmente este departamento no ha sido muy unido en sectores como el turístico, pero hoy existen procesos que buscan integrar regiones como Santa Rosalía y Puerto Carreño para fortalecer iniciativas conjuntas.

El etnoturismo destaca con comunidades indígenas Sikuani, Piapoco y Amorúa, que comparten sus tradiciones, gastronomía y artesanías. Destinos como la Selva de Matavén y Casuarito ofrecen experiencias sostenibles y recorridos fluviales por el majestuoso río Orinoco. El Parque Nacional Natural El Tuparro, uno de los más importantes de Latinoamérica, alberga especies como tigrillos y es escenario de eventos culturales como El Cachicamo de Oro o el Reinado del Curito.

Hernández resalta significativamente la publicación 'De la coca al cacao', que simboliza la transformación: "Nuestros indígenas eran explotados para que rasparan coca en sus asentamientos. Ahora la apuesta es incluirlos en la oferta turística y que ellos mismos estén al frente de estas iniciativas".

Mesetas: biodiversidad y reconciliación en el Meta

En el sur del Meta, el municipio de Mesetas desarrolla su portafolio 'Mesetas biodiverso' bajo el liderazgo de Arbey Barrios de la Corporación Juvenil Camaxagua. Situado al norte del Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena, este territorio es reconocido por su riqueza natural y paisajes de la región del Ariari.

Barrios confiesa con franqueza que eliminar el estigma de territorios afectados por el conflicto es difícil: "Hoy en día los viajeros aún desconfían un poco de esos lugares porque piensan que son muy inseguros. Sin embargo, con el voz a voz cada vez más nos visitan, no solo desde Bogotá, sino también desde otros países".

El modelo de turismo comunitario en Mesetas tiene un componente social profundamente significativo: la alimentación es preparada por madres cabeza de hogar en proceso de sustitución de cultivos de uso ilícito, personas firmantes del Acuerdo de Paz y víctimas del conflicto armado. "Esto ha permitido dinamizar la economía a través del turismo. Ellos ofrecen productos agrícolas: quesos, lácteos o café", explica Barrios.

El portafolio incluye 11 experiencias, entre ellas rafting en el río Güejar a lo largo de 17 kilómetros con cascadas y cuevas, actividades urbanas que exploran la historia local, degustación de productos de café y cacao, avistamiento de guácharos (ave emblemática colombiana), y experiencias con comunidades indígenas sobre medicina ancestral y muestras culturales.

El desafío del turismo interno en Colombia

La transformación de estos territorios se enfrenta a un fenómeno preocupante: la recesión del turismo interno en Colombia. Los resultados de la Encuesta de Gasto Interno en Turismo (EGIT) confirman la tendencia a la baja. En 2024, solo el 11,3% de las personas de 10 años y más realizó turismo interno y/o excursionismo en las 24 ciudades y áreas metropolitanas analizadas, representando una caída de 3,3 puntos porcentuales frente a 2023.

Gilberto Salcedo, expresidente de la Asociación del Transporte Aéreo en Colombia y exvicepresidente de Turismo de ProColombia, analiza con preocupación: "El turismo interno no está en recesión porque a los colombianos no les guste el país, sino porque Colombia no se está vendiendo bien a sí misma y eso es más grave de lo que parece. Cuando un país no tiene una estrategia doméstica basada en datos, el viaje interno termina compitiendo contra lo más fácil, que es quedarse en la ciudad o hacer planes cortos".

Salcedo destaca la falta de una estrategia de promoción doméstica fuerte y sostenida en el tiempo, con liderazgo claro: "Sin inteligencia de mercado, sin información y sin segmentación, la promoción se vuelve genérica, y las campañas nacionales terminan hablándole a todo el mundo sin necesariamente motivarlos a viajar".

A estos factores se suma el económico: acceder a estos destinos sigue siendo costoso, con conectividad aérea limitada y los gastos de la canasta familiar que pesan en las decisiones de ocio como los viajes.

A pesar de estos desafíos, el optimismo en las comunidades es palpable y genuino. Las regiones que durante décadas fueron escenario de confrontación hoy demuestran que el turismo comunitario, responsable y sostenible puede convertirse en un poderoso motor de transformación económica, reconciliación social y conservación ambiental. El camino es largo y requiere mejoras en infraestructura, capacitación y promoción, pero la determinación de quienes habitan estos territorios es firme: están escribiendo una nueva historia para sus regiones y para Colombia.