El archipiélago de San Andrés ha dejado atrás su imagen de destino tradicional de compras y se consolida como un mercado que exige sofisticación, servicios premium y un sólido respaldo financiero para competir a nivel global. El Grupo Medina Trujillo ha entendido este cambio de paradigma y, tras consolidar una red de 10 almacenes de retail con la marca President, ha diversificado su operación hacia la hotelería con su marca insignia Aquamare. Ahora proyecta la construcción de un segundo complejo hotelero sobre el malecón de la isla.
Valentina Medina: el turismo internacional salva a San Andrés
Valentina Medina, head del grupo familiar, señaló que históricamente San Andrés era un centro de compras libre de impuestos, pero hoy la gente vuelve a verlo como un destino vacacional. "Actualmente, yo creo que la gente está volviendo a tomar la isla como un destino donde pueden venir a vacacionar, porque nosotros no somos los únicos hoteles nuevos que han abierto; hay otros hoteles y la gente se está empezando a dar cuenta de que la oferta ya es más amplia", afirmó.
Medina destacó que el turismo que está "salvando" a San Andrés es el internacional, con un ejemplo claro en los turistas brasileños, que representan un consumo importante. En contraste, el turista colombiano se ha visto afectado por la incertidumbre electoral y ha reducido sus gastos. "Cuando el dólar estaba muy arriba, viajar fuera del país estaba muy costoso y San Andrés, por más de que no sea barato, es un destino que está cerca, igual gastas en pesos y vale la pena venir", agregó.
Generación de empleo y capacitación
En el hotel Aquamare, el grupo genera alrededor de 90 empleos directos. Medina explicó que prefieren contratar personal sin experiencia pero con ganas de aprender, y realizan capacitaciones frecuentes. "Hemos llegado a donde estamos por las capacitaciones al personal, y tratamos de hacer capacitaciones muy seguidas", indicó.
Las mejores fechas de ocupación son los festivos, cuando el hotel alcanza ocupación casi completa, y los meses de junio, julio y agosto, con niveles muy altos en todo el sector.
Planes de expansión: Aquamare 2.0
El grupo espera un permiso de construcción para su próximo hotel, que será una versión mejorada de Aquamare. "Queremos que ese sea como el Aquamare 2.0, no entrar a competir con el que tenemos, sino elevarlo más, con todas las habitaciones con vista al mar, porque está sobre el malecón. Ese es un proyecto que tenemos dentro de los próximos 5 años", detalló Medina.
Coral Bar y la apuesta gastronómica
Desde la apertura del hotel, el grupo buscó ir más allá del hospedaje, ofreciendo buena comida y cócteles. "A través de lo que hacemos en la parte de gastronomía, damos a conocer la isla, y creo que eso nos ha servido bastante para posicionar el hotel", señaló. La idea es seguir utilizando ingredientes locales y contar historias de San Andrés para mostrar un destino distinto.
Desafíos: educación y formación turística
Medina identificó la educación como el principal reto. "Nosotros vivimos del turismo, pero aquí no hay una escuela o una universidad donde las personas puedan estudiar todo lo que tenga que ver con turismo: desde cómo ser recepcionista hasta cómo ser mesero, porque aquí tenemos un déficit importante", afirmó. Aunque el grupo invierte en capacitación, sería un gran apoyo contar con un centro educativo local. "Creo que hay muchas cosas que podemos mejorar, pero San Andrés hoy en día está cada día más lista para recibir a nuevos turistas, sobre todo internacionales", concluyó.



