Sevilla, 11 jun (EFE).- El Real Fernando, la recreación del que fuera primer barco de vapor construido en España y que situó en 1817 a Sevilla y a su puerto en la vanguardia de la industria naval, ha llegado en la tarde de este jueves al puerto de la capital andaluza, donde se encuentra amarrado en el Muelle de las Delicias.
Características de la embarcación
Esta embarcación, de 32 metros de eslora, 150 plazas para pasajeros y 600 metros cuadrados de superficie en dos cubiertas, encara desde pleno corazón de la ciudad la recta final de los preparativos para iniciar su actividad en las próximas semanas.
Según han informado la Fundación Nao Victoria y el puerto sevillano, con su llegada al muelle, se recupera una pieza clave del patrimonio marítimo y se adelanta la celebración de una fecha clave en las que el modelo original se gestó y botó en la Sevilla del siglo XIX.
Historia del Real Fernando original
El Real Fernando original, construido en el astillero de los Remedios (Triana) por encargo de la Real Compañía de Navegación del Guadalquivir, supuso una "hazaña técnica sin precedentes".
Su botadura tuvo lugar un 30 de mayo de 1817 y, pocas semanas después, el 17 de julio, inauguró la primera línea regular de pasajeros entre Sevilla, Sanlúcar de Barrameda y Cádiz.
Aquel barco transformó la navegación de su época y cautivó a ilustres pasajeros como Washington Irving o Benito Pérez Galdós, quien lo inmortalizó en sus 'Episodios Nacionales'.
Proceso de construcción de la réplica
Esta réplica ha supuesto un desafío de enorme complejidad técnica y multidisciplinar que ha requerido más de 30 meses de trabajos dirigidos por la Fundación Nao Victoria, una iniciativa que ha contado con la investigación histórica previa de Ignacio Fernández Vial, autor del proyecto, para rescatar con máximo rigor formas y detalles constructivos del buque original.
El desarrollo de la ingeniería naval corrió luego a cargo de la firma Ghenova, encargada de trasladar las conclusiones de la investigación a avanzados diseños y planos en 3D para definir la estructura final.
El buque ha sido construido por la Fundación Nao Victoria en Punta Umbría con una innovadora técnica que combina un casco de alta resistencia en fibra de vidrio con un noble revestimiento de madera en su estructura y cubiertas.
La innovación, las nuevas tecnologías y el carácter pionero vuelven a darse la mano con este barco en el Guadalquivir, con una reinterpretación contemporánea que nace con ese mismo espíritu pionero para situarse a la cabeza de la ingeniería naval moderna.
Propulsión eléctrica y sostenibilidad
A diferencia del original alimentado por carbón, el nuevo Real Fernando es un barco dotado de un sistema de propulsión 100 % eléctrica, lo que posibilita una navegación totalmente limpia y silenciosa por el Guadalquivir.
El barco conserva visualmente el gran atractivo de su sistema de propulsión mediante ruedas de palas laterales, lo que mantiene intacta la "estética romántica" que asombró a la Sevilla del siglo XIX.
Futuro como reclamo cultural y turístico
Tras meses de pruebas y puesta en marcha en distintos puertos de Huelva, ha atracado en el Puerto de Sevilla para terminar de acondicionar sus interiores y ultimar sus detalles.
En las próximas semanas, este museo flotante se convertirá en un nuevo reclamo cultural y turístico como espacio único en el mundo para eventos, congresos y paseos.



