A 17 años de la muerte de Michael Jackson, una nueva publicación ha reavivado el interés por las circunstancias que rodearon el fallecimiento del artista. El portal estadounidense Radar asegura haber obtenido un informe forense de 51 páginas que incluiría detalles inéditos de la autopsia y del estado en que fue encontrado el cantante el 25 de junio de 2009.
Revelaciones del informe forense
Según la información difundida por Radar, el documento contiene observaciones que no habían trascendido públicamente. De acuerdo con el medio, Michael Jackson fue hallado con una peluca adherida a su cabeza y presentaba una marcada pérdida de cabello. El informe señala que tenía tatuada la parte frontal del cuero cabelludo para simular la línea natural del cabello, además de cejas tatuadas, pigmentación rosa en los labios y varias cicatrices, moretones en las piernas y un corte en la espalda.
El medio asegura que estos hallazgos forman parte de los elementos que considera relevantes al plantear que la hipótesis de un homicidio no quedaría completamente descartada. Además, sostiene que el cantante pesaba apenas 62 kilos, con una estatura cercana a 1,75 metros, lo que evidenciaría el delicado estado físico en el que se encontraba.
Hallazgos médicos y sustancias
Entre los hallazgos médicos también figurarían inflamación pulmonar crónica, bronquiolitis respiratoria y hemorragias en ambos pulmones. A esto se sumarían 38 marcas de inyecciones distribuidas en diferentes partes del cuerpo, incluidas 13 en el lado derecho del cuello, además de los brazos y los tobillos.
El documento citado por Radar también mencionaría varias sustancias presentes en el organismo del artista, entre ellas propofol, lidocaína, diazepam, nordiazepam, lorazepam, midazolam y efedrina. Según eso, la cantidad de propofol administrada era suficiente para inducir anestesia general en un paciente sometido a una cirugía mayor, y recuerda que este medicamento no está indicado para tratar el insomnio.
La muerte de Michael Jackson ocurrió el 25 de junio de 2009 y la causa oficial fue una intoxicación aguda por propofol administrado por su médico personal, Conrad Murray. En 2011, el galeno fue declarado culpable de homicidio involuntario y posteriormente cumplió una condena de dos años de prisión. Desde entonces ha sostenido que no actuó con negligencia y ha defendido su inocencia.
Versiones sobre la clonación
Además de los detalles relacionados con la autopsia, la publicación recupera antiguas versiones sobre el supuesto interés de Michael Jackson por la clonación humana. Radar asegura que el cantante habría ordenado conservar muestras de su ADN con la intención de facilitar una eventual clonación en el futuro. Como respaldo de esa afirmación, cita declaraciones del exconductor Al Bowman, quien aseguró que en 2002 acompañó al artista y al ilusionista Uri Geller a una conferencia sobre clonación en Las Vegas.
Según ese testimonio, Michael Jackson quedó fascinado con las posibilidades que ofrecía esa tecnología y manifestó su deseo de preservar su legado a través de una versión clonada de sí mismo. El medio también retoma afirmaciones del escritor Michael C. Luckman, quien sostuvo que el artista habría almacenado muestras de esperma en distintos centros médicos para ser utilizadas después de su muerte.
Este nuevo informe forense, aunque no ha sido verificado de forma independiente, ha generado un renovado debate sobre las circunstancias de la muerte del Rey del Pop y las teorías que la rodean.



