Durante años, el sexo casual fue un pilar de la juventud moderna: una noche de fiesta, unas copas y un encuentro sin compromiso. Sin embargo, esa dinámica está cambiando entre los adultos jóvenes, especialmente en la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012). No porque el deseo haya desaparecido, sino porque ahora estos encuentros se miran con más preguntas, menos impulso y mayor cuidado del tiempo, el cuerpo y la energía emocional.
Datos que revelan un cambio de actitud
Según el informe de tendencias sexuales 2026 de Lovehoney, una compañía británica de bienestar sexual, el 51 % de los jóvenes Gen Z reporta actividad sexual al menos una vez por semana, cifra cercana al 57 % de los millennials. La diferencia clave está en el “body count”: el 41 % de los Gen Z considera importante el número de parejas sexuales previas, frente al 31 % de los millennials y al 16 % de generaciones mayores (Gen X y boomers). El informe describe una etapa de “placer con propósito”, donde se busca conexión en lugar de encuentros automáticos.
Menos discotecas y menos alcohol
El entorno social ha cambiado. Solo el 19 % de la Gen Z conoció a una pareja romántica o sexual en un club, frente al 26 % de millennials, 42 % de Gen X y 46 % de boomers. Además, el 15 % de los jóvenes de 18 a 24 años se declara abstemio, y solo el 49 % ha tenido un encuentro sexual bajo efectos del alcohol, comparado con el 69 % en el grupo de 25 a 34 años y el 74 % entre los 35 y 44 años.
La vivienda también influye: el 41 % de quienes viven con su familia dice que esto afecta negativamente su vida amorosa, y el 77 % no llevaría a casa a una pareja casual si viviera con sus padres. Un estudio de la Universidad de Rutgers-New Brunswick encontró que, entre 2007 y 2017, el porcentaje de hombres de 18 a 23 años que tuvo sexo casual en el último mes bajó del 38 % al 24 %, y en mujeres del 31 % al 22 %. El menor consumo de alcohol explicó más del 33 % de la caída en hombres y cerca del 25 % en mujeres.
Fatiga de las aplicaciones de citas
Las apps de citas, que prometían libertad y abundancia, han generado agotamiento. Una encuesta de Forbes Health y OnePoll a 1.000 estadounidenses que usaron una app en el último año reveló que el 78 % reportó sentirse agotado emocional, mental o físicamente por estas plataformas; entre la Gen Z, el 79 %. Las principales razones incluyen dificultad para encontrar una buena conexión, decepción con otras personas, sensación de rechazo, conversaciones repetitivas, demasiado tiempo deslizando perfiles y experiencias como ghosting, catfishing, love bombing o gaslighting.
A pesar del cansancio, casi la mitad de los usuarios busca una relación de largo plazo (52 % en Gen Z). El sexo casual sigue presente: el 20 % prefiere citas casuales con una sola persona, el 12 % vínculos casuales con varias y el 10 % una dinámica de “amigos con beneficios”.
Un nuevo paradigma: el placer con propósito
El giro de la Generación Z no es una renuncia al deseo, sino una reacción a los espacios donde ese deseo se volvió cansado, incómodo o poco claro. Menos fiesta, menos alcohol, más vida en casa, más pantallas y más fatiga digital han transformado el panorama. El sexo casual no ha muerto, pero para muchos jóvenes ya no basta con que sea fácil o rápido; ahora debe responder a una pregunta más profunda: si realmente vale la pena.



