En el corazón de la ciudad vieja de Dubrovnik, entre murallas de piedra y el azul del mar Adriático, se encuentra un lugar que guarda los secretos más íntimos de cientos de parejas: el Museo de Historias de Amor. Dos peluches acompañan el cuarto de corazones del museo, donde visitantes de distintos países dejan mensajes escritos en papel. Una de esas historias es la de Seo-yun, de Corea del Sur.
Un celular roto y un amor inesperado
Todo comenzó con un celular estrellado contra el piso. Durante una pausa para el almuerzo, un desconocido tropezó y le tumbó el teléfono a Seo-yun. Él ofreció pagar el arreglo; ella, furiosa, aceptó verlo con la factura. Sin embargo, terminaron hablando de todo menos del aparato roto. Luego llegó un celular nuevo y, tiempo después, un anillo de compromiso. Esta historia, como muchas otras, está documentada en el museo, que recopila objetos y relatos donados por personas de todo el mundo.
Un museo que celebra el amor en todas sus formas
El Museo de Historias de Amor, también conocido como Love Stories Museum, abrió sus puertas en 2021 y desde entonces ha reunido más de 200 objetos que narran romances, desamores y reencuentros. Entre las piezas expuestas hay cartas, fotografías, joyas y hasta un par de boletos de avión. Según la directora del museo, Ivana Vrdoljak, "cada objeto tiene una historia única que refleja la universalidad del amor". El espacio se ha convertido en un atractivo turístico para quienes buscan experiencias románticas en Dubrovnik, famosa también por ser escenario de la serie Game of Thrones.
El impacto del museo en el turismo local
Ubicado en una antigua casa de piedra en la calle Od Sigurate, el museo atrae a visitantes de todas las edades. Según datos de la Oficina de Turismo de Dubrovnik, el número de turistas que visitan el museo ha crecido un 30% en el último año, muchos de ellos atraídos por las historias de amor reales. "Es un lugar que invita a la reflexión y a la conexión emocional", comenta un visitante español. El museo también organiza eventos especiales para parejas, como talleres de escritura de cartas de amor.
Más que un museo: un espacio para el recuerdo
Además de las exposiciones permanentes, el museo cuenta con un "cuarto de corazones" donde los visitantes pueden dejar sus propias historias escritas en papel. Muchos optan por colgar sus mensajes junto a los peluches que decoran la sala. "Es conmovedor ver cómo personas de diferentes culturas comparten sus experiencias más íntimas", afirma Vrdoljak. El museo se ha convertido en un símbolo de la ciudad, recordando que el amor, en todas sus formas, merece ser celebrado.



