La elección presidencial de Perú entró en una nueva fase de incertidumbre luego de que el candidato izquierdista Roberto Sánchez solicitara la anulación de los votos emitidos en el extranjero, una medida que podría afectar cerca de 300.000 sufragios cuando el conteo oficial mantiene una ajustada ventaja de la derechista Keiko Fujimori.
Escrutinio ajustado y actas pendientes
Según los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 99,70% de las actas escrutadas, Fujimori obtenía el 50,111% de los votos frente al 49,889% de Sánchez. La diferencia entre ambos supera ligeramente los 40.000 sufragios sobre más de 19 millones de votos contabilizados, una distancia estrecha que mantiene la atención sobre cada decisión de las autoridades electorales.
Para que pueda declararse oficialmente un ganador aún deben revisarse actas impugnadas que contienen alrededor de 82.000 votos, una cifra que sigue siendo observada por las campañas debido a la estrecha diferencia registrada en el conteo.
El recurso de nulidad sobre el voto exterior
El nuevo episodio se produjo luego de que Sánchez informara a través de la red social X que presentó una solicitud para que el Jurado Nacional de Elecciones declare la nulidad de los comicios realizados en las 119 oficinas consulares. "Hemos presentado la solicitud de nulidad de oficio para que el Jurado Nacional de Elecciones declare la nulidad de las elecciones efectuadas por las 119 oficinas consulares", señaló el candidato.
La solicitud de Sánchez apunta directamente a uno de los componentes más sensibles del proceso electoral: la votación de los peruanos residentes fuera del país. El dirigente sostiene que el procedimiento electoral fue afectado por cambios introducidos durante la segunda vuelta presidencial y cuestiona aspectos relacionados con la administración y custodia del proceso. "El procedimiento electoral ha sido gravemente afectado por las modificaciones introducidas a solicitud del Poder Ejecutivo (Cancillería) específicamente en la segunda vuelta presidencial", afirmó Sánchez. Sin embargo, el candidato realizó estas denuncias sin presentar pruebas que sustenten las presuntas irregularidades denunciadas.
Impacto del voto exterior en el resultado
Este no es un paso menor si se tiene en cuenta el peso que tiene el voto exterior dentro del resultado general. De acuerdo con el propio Sánchez, esos sufragios favorecieron mayoritariamente a Fujimori. El candidato asegura que si se excluyen los votos emitidos fuera de Perú, mantendría una ventaja cercana a los 25.000 votos sobre su rival.
Pese al recurso presentado por Sánchez, los resultados oficiales continúan mostrando a Keiko Fujimori al frente de la contienda. La candidata, que participa por cuarta vez en una elección presidencial, mantiene una ventaja que, aunque reducida, le permite conservar el liderazgo en el escrutinio preliminar. Desde Fuerza Popular, el partido de Fujimori, la postura ha sido esperar la culminación del conteo antes de proclamarse vencedor. La estrategia refleja la cautela con la que ambas campañas observan una elección que permanece abierta mientras avanzan las revisiones pendientes.
Contexto político y observación internacional
La segunda vuelta presidencial se realizó el pasado 7 de junio y enfrentó a dos figuras que representan proyectos políticos distintos para el país. Fujimori es hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000. Por su parte, Sánchez es identificado como heredero político del expresidente Pedro Castillo, quien permanece preso tras un fallido autogolpe de Estado ocurrido en 2022.
Mientras crecen las tensiones políticas, los observadores internacionales han ofrecido una valoración diferente sobre el desarrollo de la votación. Una delegación de la Unión Europea señaló que la segunda vuelta presidencial transcurrió de manera "tranquila y ordenada", pese al contexto de fuerte polarización que marcó la campaña.
Ese pronunciamiento aparece como un elemento relevante dentro de una disputa que ahora se traslada al terreno institucional. Las autoridades electorales deberán evaluar la solicitud presentada por Sánchez mientras continúa el escrutinio y se resuelven las actas observadas.
Lo que está en juego
Lo que está en juego es la definición de quién asumirá la Presidencia de Perú el próximo 28 de julio para un mandato de cinco años, en reemplazo del presidente interino José María Balcázar. Con una diferencia mínima entre los candidatos y un recurso que pone bajo cuestionamiento cientos de miles de votos, el desenlace de la elección sigue abierto y mantiene en vilo al escenario político peruano.



