Un estudio liderado por Paulo Bittencourt, investigador de la Facultad de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), desafía la creencia científica convencional sobre la vulnerabilidad de los árboles tropicales más altos frente a la sequía. Publicado en la revista académica Science, el trabajo revela que estos árboles poseen adaptaciones hidráulicas que les permiten resistir condiciones de estrés hídrico, contrariamente a lo que se pensaba.
Importancia de los árboles tropicales altos
Bittencourt destaca un dato clave: el 1 % de los árboles tropicales más altos almacena más de la mitad del carbono presente sobre el suelo en los bosques. Por ello, comprender su funcionamiento es vital para los modelos de cambio climático. Hasta ahora, la teoría sugería que al crecer, los árboles se vuelven más vulnerables a la sequía debido a la dificultad de transportar agua desde las raíces hasta las hojas.
Hallazgos del estudio en selvas asiáticas
El equipo de científicos de las universidades de Exeter y Cardiff viajó a las selvas tropicales de Asia para estudiar especies de dipterocarpáceas, los árboles con flores más altos del mundo. Examinaron árboles de Dipterocarpus de entre 7 y 71 metros de altura, midiendo diversas características en múltiples puntos. Los resultados mostraron que los árboles más altos compensan su altura con vasos conductores de agua más anchos cerca del suelo y hojas adaptadas para soportar mayor estrés hídrico antes de marchitarse.
Lucy Rowland, investigadora de la Universidad de Exeter y coautora del estudio, explicó que “los árboles contienen muchos vasos delgados y huecos que absorben el agua hacia arriba, creando una baja presión en la parte superior”. Agregó que “estos vasos han desarrollado intrincadas adaptaciones que les permiten mantener el agua en estado líquido, incluso bajo las presiones extremadamente bajas necesarias para ascender a la copa de los árboles, que pueden alcanzar más de 80 metros de altura”.
Implicaciones para la ciencia del clima
Rowland señaló que el estudio desafía la concepción anterior “al demostrar que los sistemas hidráulicos de los árboles de Dipterocarpus muy altos están perfectamente adaptados a su altura y no deberían sufrir más que los árboles de Dipterocarpus pequeños expuestos a las mismas condiciones de sequía”. Esto contradice las predicciones de algunos modelos climáticos que asumían una mayor vulnerabilidad.
Próximos pasos en la investigación
Los investigadores coinciden en la necesidad de realizar nuevos estudios para analizar los sistemas hidráulicos y la resistencia a la sequía de otros árboles altos en diferentes regiones tropicales. Estos hallazgos podrían refinar los modelos de impacto del cambio climático y mejorar las estrategias de conservación de los bosques tropicales, esenciales para la regulación del carbono global.



