Francia sanciona la moda ultrarrápida con multas de hasta el 50%
El Senado de Francia aprobó este lunes, de manera definitiva, la ley que castiga el modelo de negocio de la moda ultrarrápida o ultra fast fashion, que multará a Shein y Temu con hasta el 50% del precio de cada prenda antes de impuestos. La decisión, que cierra más de dos años de trámite legislativo, responde al señalamiento del Gobierno francés sobre el costo ambiental y la presunta competencia desleal de estas plataformas asiáticas frente a la industria europea tradicional.
Detalles de la normativa
La normativa se apoya en dos criterios para aplicar las sanciones: el volumen de prendas que cada plataforma expone en su catálogo y la diferencia entre el costo mínimo de fabricación y el precio final de venta. Las penalizaciones se aplicarán de forma progresiva hasta alcanzar ese cincuenta por ciento del precio antes de impuestos para 2030, con un tope máximo de diez euros por artículo. Las marcas de la moda rápida tradicional como Zara, Mango y H&M quedan totalmente excluidas del castigo, ya que su ritmo de producción física es muy inferior a las miles de prendas diarias que las aplicaciones asiáticas suben mediante algoritmos. El foco legislativo se concentra en el catálogo casi ilimitado de Shein y Temu.
Proceso legislativo
El texto final fue unificado por una comisión conjunta de 14 legisladores franceses (siete diputados y siete senadores), que retomó el borrador de la diputada Anne-Cécile Violland, del partido Horizontes. La Asamblea Nacional había votado a favor el 24 de junio, y el Senado cerró el proceso este lunes con la adopción definitiva de la norma. La versión final de la ley introdujo una prohibición absoluta para la difusión de publicidad de estas compañías, que veta por completo las campañas pagadas y los patrocinios con creadores de contenido en plataformas digitales. Ese punto, sumado en una revisión posterior del texto, terminó por asegurar los votos necesarios para la aprobación en el Senado.
Declaraciones de los legisladores
La portavoz del bloque conservador en el Senado, Sylvie Valente-Le Hir, calificó la ley como un “texto ambicioso y equilibrado” que, en sus palabras, enviará “una clara señal de apoyo a nuestras empresas”. La senadora advirtió, sin embargo, que la norma “no resolverá por sí solo todas las dificultades a las que se enfrenta el sector textil”. Otra legisladora francesa, citada por la agencia AFP, fue más contundente al cerrar el debate: “Esta ley por fin distingue en nuestro ordenamiento jurídico entre las empresas que apuestan por la transición y las que destruyen nuestros empleos, nuestro medio ambiente y nuestra salud”.
Antecedentes y contexto
El proceso había arrancado en marzo de 2024, cuando la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad la primera versión del proyecto. En ese momento, el entonces ministro de Ecología, Christophe Béchu, señaló que “el tiempo de la ingenuidad, el tiempo de sacrificar nuestra industria textil ha quedado atrás”. Shein ofrecía entonces hasta 7.100 prendas nuevas cada día en su portal, algunas a precios de EUR$ 1,50. El diputado Charles Fournier, del Partido Verde, fue igual de enfático: “Tenemos una catástrofe ambiental y social, una catástrofe económica”, dijo, y subrayó que era “útil tener este texto” para frenar el avance de las plataformas de bajo costo en Francia. El sector textil representa cerca del 10% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. El Gobierno francés acusa a plataformas como Shein y Temu de inundar el mercado con productos de baja gama a precios ínfimos, generando montañas de residuos.
Posibles desafíos legales
Analistas advierten, no obstante, que la ley podría chocar con los principios de libre comercio de la Unión Europea, lo que abriría la puerta a que ambas compañías busquen amparo en la normativa comunitaria para frenar la aplicación de las sanciones en los tribunales del continente.



