China busca intensificar su control sobre las inversiones en el exterior con unas regulaciones de ‘seguridad nacional’ que entraron en vigor este miércoles, en medio de una creciente competencia tecnológica con Washington.
Nuevo marco legal para inversiones
Las nuevas reglas, anunciadas el 1 de junio, brindan a las autoridades un extenso marco legal para controlar el flujo de capital y personal hacia el exterior. La inversión en el exterior deberá adherir al “concepto general de seguridad nacional”, según las regulaciones, al tiempo que apuntan a “equilibrar las consideraciones domésticas e internacionales”.
Para China, sectores como la inteligencia artificial, los chips informáticos y la tecnología verde son importantes desde el punto de vista económico y estratégico, y quiere promover su desarrollo local.
Objetivos y temores del sector tecnológico
Las medidas pretenden “aumentar la calidad y nivel de inversión exterior”, según las previsiones definidas por el gabinete de gobierno chino. Sin embargo, algunos inversores temen que restringirán la capacidad del ecosistema tecnológico chino de acceder a los mercados mundiales.
Las regulaciones también autorizan al gobierno a revisar las inversiones o transferencias que puedan impactar la seguridad nacional.



