Bebé más prematuro del mundo cumple dos años tras superar pronósticos
Bebé más prematuro del mundo cumple dos años

Nash Keen, el bebé más prematuro del mundo, celebró su segundo cumpleaños

Nash Keen, reconocido por el Libro Guinness de los Récords como el bebé más prematuro del mundo, cumplió dos años en julio de 2026, superando todos los pronósticos médicos que anticipaban un desenlace adverso. Su historia, que comenzó en 2024 en el University of Iowa Health Care, en Iowa City, Estados Unidos, es un testimonio de supervivencia neonatal extrema.

Un inicio de vida que desafió la ciencia

Nash nació cuando su madre, Mollie Keen, apenas había completado 21 semanas de gestación, es decir, 133 días antes de la fecha prevista. Al llegar al mundo, pesaba menos de 300 gramos –un peso inferior al de un pomelo– y medía apenas 25 centímetros. Su condición era tan delicada que los médicos dudaban de que pudiera sobrevivir las primeras horas.

Durante los primeros seis meses de vida, Nash permaneció hospitalizado en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) del centro médico. Solo a principios de 2025 pudo regresar a casa con sus padres, Mollie y Randall Keen, tras una evolución que sorprendió a los especialistas.

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Reconocimiento Guinness y avances en el desarrollo

Al cumplir un año, el 5 de julio de 2025, Nash fue oficialmente reconocido por el Libro Guinness de los Récords como el bebé más prematuro del mundo que ha logrado sobrevivir. Ahora, a los dos años, su madre asegura que el menor ha superado todas las expectativas. Aunque todavía recibe alimentación mediante una sonda, recientemente comenzó a probar alimentos sólidos y, según comentó entre risas, el aderezo ranch se ha convertido en uno de sus sabores favoritos.

Su crecimiento y peso ya se encuentran dentro de los parámetros habituales para niños nacidos a término. Entre los avances más significativos de los últimos meses destacan que aprendió a sentarse sin ayuda y a gatear, un logro que, según su madre, le abrió "un mundo completamente nuevo". También ha empezado a ampliar su vocabulario y disfruta imitando sonidos de animales.

Dificultades y aprendizajes en el camino

Sin embargo, el camino no ha estado libre de obstáculos. Poco antes de su segundo cumpleaños, Nash fue hospitalizado durante aproximadamente una semana debido a una grave enfermedad respiratoria asociada con una afección pulmonar crónica. Aunque la experiencia fue muy difícil para la familia, logró recuperarse a tiempo para celebrar la fecha en casa.

Mollie Keen compartió que esta experiencia le ha enseñado a no comparar el desarrollo de su hijo con el de otros niños, especialmente porque cada bebé prematuro extremo enfrenta desafíos distintos. "Lo más importante ha sido respetar el ritmo de Nash y valorar cada pequeño avance como una gran victoria", afirmó. Esta filosofía ha acompañado a la familia desde el día en que comenzó una de las historias de supervivencia neonatal más extraordinarias registradas hasta la fecha.

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